jueves, 22 de junio de 2017

La llotja, L'Ametlla de mar (Tarragona)

Visitar (y comer en) el Delta del Ebro es siempre apetecible...
Esta vez la idea es un restaurante creativo pero que utiliza como base el mejor producto marino.
Escogimos comer en la terraza, aunque hacía algo de calor.
Mesas demasiado próximas entre sí pero muy bien vestidas. Copas mejorables.
Se ofrece una carta corta y muy interesante El atún de Balfegó, como no podría ser de otra manera, aparece en un lugar destacado de la misma. En lo enológico, pocas referencias a precios correctos. Escogí un Cent x cent 2015 (D.O. Terra Alta), que me satisfizo ampliamente.
Comimos:
-Bloody mary con mejillón (agradable comienzo)
-Bacalao con romesco (correcto)
-Buñuelos de bacalao (deliciosos, muy aéreos y sabrosos)
-Ventresca de atún rojo con tomate (un producto de otra galaxia crudo y aliñado, invencible)
Solicité alguna modificación en el plato y no pudo ser. Lo entiendo, pero...
Esos trozos de lima seca no son de recibo, por cierto.
-Espardeñas, papada ibérica y pistacho (un espectáculo difícil de relatar, sublime materia prima y mucho criterio en cocina, uno de los platos del año)
-Lomo de atún, puerro confitado y romesco (se tuvo la deferencia de emplatar la ración en dos mitades, de nuevo la excelencia, ¡qué diferencia entre este atún y otros!)
-Coulant de chocolate con helado de coco (bien hecho)
El café debería estar a la altura de la comida.
El personal se mostró amable.
Pagamos 70 € por persona. Son precios severos, pero estos productos...
Un sitio adecuado para probar grandes platos del mar y de la mente del chef, sin duda. Se ve muy buena mano, y eso me encanta. Eso sí, esos precios requieren más y mejores detalles.
Ese salto sería el definitivo.
Estos platos merecen el viaje...

domingo, 18 de junio de 2017

De nuevo pintxos por la Parte Vieja, Donostia (Gipuzkoa)

No parecía el viaje para pintxos de nivel, pero todavía pude encontrar un momento.
La primera parada fue A fuego negro, siempre maravilloso.
Además de clásicos imprescindibles como Kit de bonito + piparras + cebolla roja, Makcobe with txips, Tigretón de mejillón y Bakailu, coliflor & currymigas, esta vez probé Black Rabas (inconmensurables) y Ortiguillas Donostiarras con letxe de tigre (otro acierto más). 
Para beber también hay alegrías. Vinos por copa como ese Erre Punto 2016  (D.O.Ca. Rioja) cambian conceptos.
Este quizá sea el bar donde yo me perdería definitivamente.
En Txuleta probamos la txuleta, claro, y sigue siendo una maravilla. También es un sitio al que volver.
En Ganbara probamos surtido de setas con yema de huevo y anchoas al ajillo, deliciosas ambas.
Los precios son altos, no se puede decir otra cosa, pero también lo es la calidad de lo probado.
Vinos correctos en estos dos últimos locales también.
En esta zona se ganan días de vida o, al menos, se mejora la percepción de la misma. Ya tengo ganas de volver.

viernes, 16 de junio de 2017

Finca La Cuesta 2011

¡Más mencía!:
-Finca La Cuesta 2011 (D.O. Bierzo), monovarietal de mencía con catorce meses en barricas de roble francés.
Color picota oscuro.
En nariz es interesante. Aparecen frutos negros, menta, chocolate y hierba fresca.
En boca se muestra complejo y envolvente. Notas de frutos rojos y negros, hierbas aromáticas y violetas. Retrogusto medio.
Fue un regalo, no conozco precio.
Un vino de los que se viven y se beben rápido y bien. Un buen vino que hay que beber ya, y disfrutarlo solo o en la adecuada compañía.

martes, 13 de junio de 2017

Petritegi, Astigarraga (Gipuzkoa)

Comer en una sidrería es una experiencia bien saludable, y en un viaje de grupo a Gipuzkoa se torna imprescindible. Esta parece una de las más interesantes.
El local está pensado para multitudes, la sidra a txotx y el olor a honestidad protagonizan la tarde. Madera, piedra y tradición.
Ningún lujo en la puesta en escena.
Se había escogido previamente el menú habitual de sidrería. Diré que la sidra puede tomarse directamente de la barrica, más recomendable, o embotellada. Está magnífica.
Comimos:
-Chorizo a la sidra (sabroso)
-Tortilla de bacalao (gran punto y bastante sabor, mejor de lo esperado)
-Cola de merluza (bien tratada, excepcional textura)
-Txuleta (probé dos de ellas, carne aceptable y servida correctamente)
-Queso y membrillo (agradable)
-Nueces, tejas y cigarrillos (me gustaron especialmente los cigarrillos)
No hay café.
El personal se mostró muy amable.
Pagamos unos 30 € por persona.
Un monumento a lo clásico, a lo territorial y a la vida en general, eso es este establecimiento. Toda la tradición puesta a servicio de que el comensal disfrute, un ejemplo de actitud.
Claro que hay productos mejores y cocinas más distinguidas, pero no son esta forma de entender la vida.
Solo hay que saber lo que se viene a buscar y seguro que se encuentra.

miércoles, 7 de junio de 2017

Pricum Premieur 2014


Un leonés:
-Pricum Premieur 2014 (D.O. Tierra de León), monovarietal de prieto picudo con tres meses en barrica.
Color picota de capa alta, ribete violáceo.
En nariz es intenso, con notas de frutas rojas, especias y minerales.
En boca es fresco y sabroso, con mucha fruta roja madura. Retrogusto largo.
Costó unos 10 €.
Me gustó. Esta variedad da alegrías, y en manos de Raúl Pérez más. Supongo que la botella le hará bien así que hay buen vino para rato...

lunes, 5 de junio de 2017

Baserriberri, Pamplona

En la búsqueda sobre Pamplona descubrí este restaurante que me transmitió buenas sensaciones. Veamos.
Para llegar al restaurante hay que atravesar el bar de pintxos, alma del establecimiento. Decoración ecléctica, nada especial. Cocinas vistas.
Mesas desnudas. servilletas de tela y copas mejorables.
La opción es el menú "7 viajes de fin de semana" (28 €), cocina del mundo y creativa, y antes probamos el pintxo ganador de este año. Bebí agua con gas esta vez.
Comimos:
-BoomVeja (pan de leche de oveja con lactonesa y cordero guisado, más efecto que sabor, correcto pese a todo)
-Vermú de la casa (agradable)
-Corteza negra con verdel marinado (buen bocado)
-Ceviche de salmón con aguacate (demasiado evidente, poco riesgo en los aliños)
-Espárragos de Navarra en texturas (gran plato, la mezcla de las partes daba sentido al conjunto)
-Falso risotto de setas (en realidad puntalette, acertado)
-Hamburguesa de jurel con wasabi (otro buen resultado, bien hecho)
-Taco de liebre (taco algo seco, salsa con muchos matices que mejoraba el plato)
-Bizcocho de zanahoria y helado de frutos rojos (deslavazado, buen bizcocho)
-Financier con pacharán, piña con Malibú (como petit four, delicioso, me gustó más que el postre)
Café aceptable para acabar.
El personal se mostró amable. En el debe pondremos algún tiempo excesivo de espera entre platos.
Pagamos unos 35 €.
Lo cierto es que disfruté. Preferiría un poco más de valentía con especias y cítricos, pero supongo que es el peaje para llegar a públicos mayoritarios. Se ven ganas y saber hacer, cada plato tiene buenos detalles que ensalzar.
Ante la fusión que lo impregna todo, está bien marcar una personalidad. Quizá este chef lo logre, advierto cualidades.

sábado, 3 de junio de 2017

Exopto 2014

Me encantó su hermano pequeño, así que:
-Exopto 2014 (D.O.Ca. Rioja), coupage de graciano con tempranillo y garnacha con crianza de 18 meses en roble francés.
Color picota oscuro de capa alta, ribete violáceo.
Nariz intensa y sugerente, con notas de fruta negra en sazón, especias dulces, hierbas aromáticas y regaliz.
En boca se muestra sedoso y estructurado. Permanece fruta negra y aparecen notas de chocolate y mineralidad. Frescura. Retrogusto largo y gustoso.
Fue un regalo, pero está en los 30 €...
Un vino extraordinario, bien terminado y con mucha personalidad. ¿Qué cosas tan bien hechas te encuentras a veces!
Disfrutadlo.