domingo, 17 de diciembre de 2017

22.2 Gradi Pizza al Taglio, Zaragoza

No es nada habitual la pizza en este blog, pero ahí vamos.
Establecimiento zaragozano dedicada a vender pizza al corte. Local pequeño con unas pocas mesas.
Además de eso se ofrece alguna otra especialidad italiana. Hay menú, pero no lo elegí en esta ocasión. Para beber, cervezas artesanas de la zona y alguna bebida italiana. Yo opté por el buenísimo chinotto de Lurisia.
Probé la pizza de quesos y el calzone de berenjena. Ambos magníficos, con la masa destacando.
El tiramisú, en cambio, me pareció menos especial. Estaba bueno, eso sí.
El café Illy es aceptable.
El personal se mostró muy amable.
Pagué 13 €.
Se nota que hacen bien las cosas y se preocupan de la tradición y el producto, tanto la harina como el tomate son italianos. Una buena opción, sin duda alguna.
Parece un sitio más pero es mucho mejor. Habrá que seguirle la pista.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Macao, Lleida

Tenía ganas de probar este restaurante japonés de Lleida, he oído y leído opiniones diversas. Allá vamos.
Local algo recargado. No me gusta especialmente. Esos dorados...
Mesas desnudas y algo incómodas. Servilletas de hilo. Copas mejorables.
La carta ofrece las clásicas preparaciones japonesas y algún margen de creatividad. Hay menú del día entre semana. En cuanto a vinos, alguna cosa interesante y precios contenidos. Escogí un La vieille ferme Blanc 2016 ( Côtes du Luberon A.O.C.), fresco pero algo falto de intensidad.
Comimos:
-Gyozas de langostinos (masa algo tosca, poca contundencia, buen caldo)
-Usuzukuri de lubina (rico, gran aliño)
-Nigiri de steak tartar (con el arroz rebozado y frito, bueno)
-Tartar de bogavante (sobre aguacate en crema, quizá lo mejor de la comida, muy agradable combinación)
-Uramaki de cangrejo de concha blanda (le sobraban muchos actores secundarios, el protagonista lucía poco)
-Nigiri de vieira (correcto)
-Nigiri de atún y foie (fallan ambos productos, con un foie fresco de calidad soasado ganaría mucho)
-Chocolate-pasión (deslavazado, la ganache no estaba mal)
El café tampoco elevó la sensación final.
El personal se mostró amable.
Pagamos unos excesivos 42 € por persona.
Hubiera podido escribir estas líneas sin ir. Justo lo temido. No es ningún desastre pero no resiste comparaciones con japoneses de Madrid o Barcelona en los que se paga lo mismo. Puede servir para "quitarse el mono", eso sí.
Hay que mejorar materias primas y revisar conceptos. Ahí está el margen de mejora.
Pero quizá haya esperanza...



domingo, 10 de diciembre de 2017

Kak Koy, Barcelona (II)

Vuelta a un sitio en el disfruté mucho hace un año.
Nada nuevo. Vamos a lo bueno...
La carta incluye algún plato nuevo, pero sin salir de la idea. Lo enológico sigue siendo exiguo, probé una copa de un blanco catalán solo cumplidor.
Comimos:
-Ostras Gillardeau a la brasa (inconmensurables)
-Tempura de calamar (muy buena fritura, algo menos de sabor)
-Tataki de caballa (platazo)
-Sashimi de calamar (sigue siendo una de las vedettes de la casa, imprescindible)
-Sashimi de atún (una maravilla)
-Navajas gallegas a la brasa (de nuevo una grandísima preparación)
-Chirashi sushi de anguila (todavía mejor que en mi anterior visita, espectáculo)
-Gallineta, berenjena, paté de hígado de rape con miso y kimuchi (cocina de temporada entendida según esta casa, un plato de altísimo nivel)
-Temaki de spicy-tuna (impecables técnica y producto, con el alga crujiente, una pasada)
-Mochi de nata y fresa (manjar)
No hay café.
El personal es ejemplar.
Pagamos unos 40 € por persona.
Sigue siendo tan bueno o más. Un establecimiento en el que disfrutar de la cocina y de la vida. Un sitio al que peregrinar...
Me encanta.

sábado, 9 de diciembre de 2017

13 cántaros Nicolás 2013

Hoy Cigales:
-13 cántaros Nicolás 2013 (D.O. Cigales), monovarietal de tempranillo con ocho meses de barrica.
Color rojo rubí, ribete violáceo.
En nariz muestra mucha carga frutal, también especias dulces. Expresivo.
En boca es carnoso y fresco. Vuelve a recordar fruta y especias. Retrogusto largo.
Costó unos 7 €.
Es un buen vino, y con gran relación calidad-precio. César Muñoz consigue un producto bien interesante.
Merece una oportunidad.

martes, 5 de diciembre de 2017

Gresca, Barcelona

Muchas expectativas, lo que supone una evidente arma de doble filo, en esta visita. Vamos allá.
Local estrecho y largo, con la cocina al fondo. El bar, de reciente apertura, comparte dicha cocina y otras dependencias. Agradable.
Mesas muy bien vestidas, copas adecuadas. Cómodo, pese a que el local no ayuda especialmente.
Gresca es un restaurante de autor, y aquí esa expresión sí tiene sentido. Cocina nórdica, cocina francesa, técnicas clásicas y el sabor como prioridad, esas podrían ser las premisas... Escogimos el menú corto, 45 €, al que pedí añadir un plato. Hay también menú del día y otro más largo. La carta de vinos es extensa y especialmente cuidada, con una gran selección de vinos naturales. Escogí Didier Grappe Savagnin Ouillé 2015 (Côtes du Jura A.O.C.), salino y cítrico, sencillamente espectacular, y probamos también una copa de As Furnias 2014 (sin D.O., zona de Rías Baixas), interesante.
Comimos:
-Boquerón marinado con vinagre de clementina y soja (aperitivo notable)
-Berenjena lacada con crema de parmesano (con soja y trigo tostado, platazo, increíble sabor)
-Chipirones en caldo dashi acidulado (con huevas de trucha y ajetes, elegancia a raudales en ese caldo, muy goloso)
-Huevo soufflé con patata a la crema y verduritas (el mejor plato de huevo que recuerdo haber comido, textura inolvidable)
-Lubina salvaje a la meunière (gran producto y mejor salsa, para mojar pan y disfrutar)
-Pichón al jengibre (gran punto del ave, intensidad)
-Sorbete de cassis y sake (rico y refrescante)
-Chocolate especiado con naranja confitada (correcto)
Un buen café cerró la comida.
El personal se mostró amable.
Pagamos 62 € por persona.
Pues bien, expectativas satisfechas. Había leído bastante sobre la cocina de Rafa Peña y este menú lo confirmó todo. Todo dispuesto para que el plato esté bueno, que es de lo que esto se trataba.
Mi pero vendría por los postres, en los que no vi la contundencia de lo salado.
Platos equilibrados, de base tradicional pero puestos al día, sin miedo a la mezcla de matices y con sabores marcados.
Fantástico.
Philippe Regol recomienda bien. Pero eso ya lo sabíamos.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Quadis 2013

Un tinto gaditano:
-Quadis 2013 (V.T. Cádiz), coupage de tempranillo, petit verdot, syrah y tintilla de Rota con once meses de crianza en roble francés y americano.
Color cereza de capa alta, ribete granate.
En nariz destaca la fruta roja y negra en sazón, también especias dulces y balsámicos. Atractivo.
En boca es goloso y amplio. Persiste la fruta y el regaliz se hace más notable. Retrogusto largo.
Costó unos 6 €.
Un vino agradable. Nunca será el que yo elija, pero tampoco el que rechace.
Para todos los públicos.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Pilgrim 2015

Una curiosidad:
-Pilgrim 2015 (sin D.O., zona de Gredos), monovarietal de garnacha con crianza en acero inoxidable.
Rojo picota de capa baja, ribete violáceo.
En nariz destaca fruta roja y negra. Elegante.
En boca se muestra aterciopelado y con cuerpo. También vivo y fresco a la vez. De nuevo aparece fruta. Retrogusto medio y placentero.
Costó unos 15 €.
Richard van Oorschot consigue un vino diferente, de gran calidad y que puede llegar a todos. De esas botellas que da pena que se terminen...
Muy bien.