martes, 18 de julio de 2017

Domaine de la Pépière La Pépie Cabernet Franc 2015

Un francés:
-Domaine de la Pépière La Pépie Cabernet Franc 2015 (Vin de Pays du Val de Loire), monovarietal de cabernet franc con cinco meses de crianza en acero inoxidable.
Color picota con ribete violáceo. Capa baja.
En nariz destacan fruta roja en sazón, hierba fresca y especias. Complejo.
En boca se muestra vivo y goloso. Persiste mucha fruta y aparecen pimienta y regaliz. Fácil de beber. Retrogusto medio.
Costó unos 9 €.
No soy yo de estos vinos de sed, la verdad. Voy probando y no me acaban de convencer, con honrosas excepciones.
No obstante, es un buen producto. Todo ese trago de fruta y vivacidad merece elogios.


domingo, 16 de julio de 2017

CanCook, Zaragoza

Tenía ganas de conocer este restaurante creativo zaragozano regentado por gente joven y con ganas. Veamos.
Se accede a él como a una vivienda. La sala, en la primera planta, es agradable. No es grande pero la separación entre mesas la hace espaciosa.
Mesas bien vestidas. Copas adecuadas.
Aquí se ofrece cocina de sabores reconocibles pero pasada por un tamiz de actualidad. Hay dos menús, escogí el corto (35 €). Carta de vinos reducida y a precios excesivos, punto a retocar. Me decanté por el siempre magnífico Tres Picos 2015 (D.O. Campo de Borja).
Cenamos:
-Helado de espárrago blanco y aceite del Somontano (delicioso, muy conseguido)
-Bloody Mary sólido y merengue de queso con membrillo (mejor el primero, buenas técnicas)
-Gazpacho de cereza de Caspe con roca de queso Picón (rico pero le sobraba pepino y le faltaba un contraste salado o ahumado)
-Rilletes de conejo en escabeche con helado de manzana verde (algo seca, pero con los matices muy bien incorporados)
-Bacalao marinado con algas y guiso de sus callos (inesperada vedette de la cena, gran calidad del producto y mucho tino en su tratamiento, un conjunto espectacular)
-Entrecostal de ibérico con usones, salsa de boniato y trufa de verano (plato que no me satisfizo pero del que destaco las magníficas setas)
-Yogur de Sieso con granizado de mojito y frutos rojos (bien, pero me gusta un postre más contundente para este tipo de menús)
Con unos petit fours correctos y un aceptable café se cerró la velada.
El personal se mostró eficiente y amable.
Pagamos 50 € por persona.
Digamos que era lo esperado, platos de inspiración clásica bien revisados. Los sabores nítidos predominan, eso se debe destacar.
En esa cocina se hacen bien las cosas y se cuidan las presentaciones. Animaría a arriesgar en los aderezos y a dar un paso adelante en la búsqueda de productos locales de calidad. Todavía se puede definir la línea algo más. El plato de bacalao marca el camino a seguir.
Auguro evolución positiva, habrá que estar atento.

lunes, 10 de julio de 2017

Un par de experiencias en Sevilla

Viaje de grupo de amigos a Sevilla con alguna parada gastronómica interesante. Me detendré menos de lo acostumbrado pues esta vez la comida no era lo prioritario, pero al menos quiero que quede constancia.
En El traga vi muchas ganas de agradar y más honradez.
En el menú, nubes y claros. Muy bien un salmón ahumado con verduritas y no tanto ensaladilla y pulpo.
Me gustaría volver con más detenimiento.
En Sahumo también vi buenas intenciones, y eso no es poca cosa.
En lo gastronómico destacaría el tartar de corvina y el de carne, aunque pasado de punto de humo este último. Menos interesantes el ajoblanco, al que le fallaba la textura, las croquetas y los postres.
Tampoco me importaría repetir.
Entre molletes de manteca colorá con lomo, ¡qué espectáculo!, y de pringá no hubo tiempo para mucho más. Y si lo hubo mejor no recordarlo.
Siempre es un placer volver a Sevilla.

jueves, 6 de julio de 2017

The invisible man 2014

Un Rioja curioso:
-The invisible man 2014 (D.O.Ca. Rioja), monovarietal de tempranillo con 10 meses de crianza en roble francés.
Color cereza intenso, ribete violáceo.
En nariz presenta aromas a frutos rojos y negros y cacao, también tostados. Expresivo.
En boca se muestra elegante y amable. Mucha presencia de fruta. Equilibrado. Retrogusto largo.
Fue un regalo, pero parece estar por los 11 €.
Lo cierto es que me gustó. Da más de lo esperado, y eso es lo mejor que se puede decir de un producto.
Merece la pena.

lunes, 3 de julio de 2017

Grossot Chablis 2015


Ay, Chablis:
-Grossot Chablis 2015 (Chablis A.O.C.), monovarietal de chardonnay envejecido con sus lías durante un año en acero.
Color amarillo pálido.
En nariz aparecen tonos cítricos y flores blancas. Buena intensidad.
En boca persiste lo expresado en nariz con un final mineral. Fresco y untuoso. Retrogusto medio.
Costó unos 17 €.
Un buen vino, especial para comida japonesa además (era la idea del día). Ese final del trago eleva mucho la nota. Gran opción para adentrarse en ese mundo.

miércoles, 28 de junio de 2017

La barraca, L'Ampolla (Tarragona)

Nos apetecía un arroz de domingo y escogimos este restaurante. Veamos.
Bonita ubicación, con el mar de fondo.
Mesa en la terraza. Demasiado próximas entre sí. Manteles y servilletas de papel. Copas pésimas.
Carta basada en producto marino fresco y arroces. No bebimos vino esta vez.
Comimos:
-Anguila en suc (muy buen punto, quizá el pimiento tuviera más protagonismo del que me gustaría)
-Arroz negro de chipirones y berberechos (sabroso y bien hecho, me sorprendió gratamente)
No tomamos postre.
El café no fue nada especial.
El servicio, aunque irregular, cumplió con su cometido con amabilidad.
Pagamos unos 25 € por persona.
Fue solo una toma de contacto, pero no estuvo nada mal. No me importaría volver a probar más cosas, se ve interés y criterio.
Buen sitio para pasar algún día y probar esa cocina.

martes, 27 de junio de 2017

Casa Montero Club Náutico, L'Ampolla (Tarragona) (II)

Vuelta a un buen restaurante marinero.
Todo igual, algo más confortable quizá...
Carta apetecible, con lo habitual en estos sitios. En cuanto a vinos, sin cambios. Escogí un Aucalá 2015 (D.O. Terra Alta), fresco y agradable, y un Vía Edetana blanco 2015 (D.O. Terra Alta) que me gustó mucho.
Cenamos:
-Tostaditas de anguila ahumada (mantengo mi opinión, espectaculares pese al exceso de tomate)
-Langostinos a la plancha (de los mejores que recuerdo haber probado por calidad y punto, un placer de otro nivel)
-Parrillada de pescado y marisco (muy buen género, quizá me quedaría con el rape, bien tratado)
-Tarta de queso y dulce de leche (mediocre)
El café no ha mejorado mucho.
El personal fue rápido y amable.
Pagamos unos 55 € por persona.
Pues bien, la vida sigue igual. Y eso es virtud, en este caso. Uno encuentra aquí exactamente lo que viene a buscar, pescado fresco y honestidad.
Se puede seguir viniendo, de hecho ya tengo ganas de volver...