viernes, 29 de abril de 2011

Tapeo por El Tubo, Zaragoza

Hace unos días disfruté del tapeo en El Tubo de la capital aragonesa, la zona más clásica y auténtica de la ciudad para eso de comer en los bares. No seré tan descriptivo y explícito como cuando hablo de otras experiencias, pero intentaré comentar lo vivido.


Comenzamos en el mítico Texas, donde es obligatorio probar sus patatas bravas, deliciosas, acompañadas de unas cañas.

De ahí a Bodegas Almau, mi preferido. Buen vino (en este caso el gran Tres Picos, D.O. Campo de Borja) y buenas tapas. Elegí la Anchoa reina, que aunque le sobra balsámico es un rotundo placer, y la Dulce anchoa, explosión de sabores en la boca, quizá no apta para todos los paladares, pero exquisita.
Seguimos la ruta en Casa Pascualillo, donde degustamos su Media Verónica (guiso de toro, agradable) y unos calamares para olvidar.
Más tarde, Vinos Nicolás, donde los fritos son los protagonistas. Tacos picantes y croquetas fueron nuestros elegidos, mejor estuvieron los primeros que las segundas.
Para acabar la improvisada cena fuimos a La casa de las empanadillas, probamos una selección de éstas y alguna estuvo a la altura, especialmente las de orientación árabe.
Para beber, vinos aragoneses (siempre buena opción) o cañas, según el sitio.
Y después empezó la noche, pero ésa ya es otra historia.

domingo, 24 de abril de 2011

Especias Albert Ménès



Las especias que más me gustan son éstas, Albert Ménès, y me apetecía dedicarles una breve entrada.

Suelo comprarlas en Andorra, en Pyrénées, y hay diferentes precios, según cuál sea el producto.

Su aroma y su calidad las hacen inconfundibles.

martes, 19 de abril de 2011

La lista del momento

Obviamente es un circo, pero ayuda a que se hable de gastronomía. Uno de los temas del día es la lista de Restaurant Magazine que, como todos los premios y galardones de este mundo, es arbitraria y bastante oscura.
Pero, ¿por qué negarlo? Tiene su punto.

viernes, 15 de abril de 2011

El Velero, Sitges (Barcelona)

Bueno, bueno, sólo de pensarlo me vuelve a apetecer. Comida en Sitges, en el Paseo de la Ribera, lugar repleto de restaurantes interesantes con el pescado fresco como protagonista. Elegimos éste, El Velero, probablemente el más prestigioso de todos, lo cual no implica necesariamente que sea el mejor. Se nos asignó una mesa en la sala interior con típica decoración de restaurante marinero de nivel, sin vistas, pero no nos importó mucho. Mesas separadas, manteles de tela, buenos cubiertos y magníficas copas Riedel. La carta ofrece muchas opciones, fundamentalmente con productos marinos, había un menú del día que ni se nos ofreció. En cuanto a vinos, carta corta pero interesante. Escogí el vino elaborado por el sumiller de la casa, La Caseta de Fusta Xarel.lo 2009 (zona del Garraf, D.O. Penedès), sabroso y perfecto para esta cocina. Comimos:

-Aperitivo de sopa de boletus y brandada de bacalao (clásico, esperable y agradable)


-Habitas con chipirones (un escándalo, confieso que ante este plato no soy objetivo, pero éste estaba muy bueno)


-All cremat de almejas (media ración, buen producto, deliciosas)


-Parrillada de pescado y marisco (excelente producto, en algún caso mejorable el punto, pero se disfruta igualmente)


-Biscuit de chocolate (mejor de lo esperado, muy delicado, acompañado de una copa de Aureus de Sauternes, que mejora el postre)


Para acabar un café sin historia y unos petit-fours (magdalenitas de coco y bombones) bastante correctos.


Y esto es lo que hay, cocina del mar, honradez, saber hacer y producto. Vi pasar muchos arroces, otra especialidad de la casa, pero sobre todo vi pescado, marisco y gente pasándolo bien.


Yo añadiría algún toque más actual, tanto en platos como en decoración, pero no creo que su clientela busque eso. Buscan lo que encuentran, y lo encuentran bien.

jueves, 14 de abril de 2011

Juego gourmet

Es bastante difícil, pero también interesante. Aquí va un juego con el que demostrar conocimientos gastronómicos.

domingo, 10 de abril de 2011

El Chiringuito, Sitges (Barcelona)

Nos fuimos a comer a Sitges, pero antes, y para aprovechar la amable temperatura, decidimos tomar una cerveza con alguna ración en este bar con historia. ¿Para qué escribo esto? Para contar lo poco que me gustó. Tomamos una ración de chipironcitos y un par de cañas, y lo peor no fue el esperado hachazo.

Lo peor fue la ración en cuestión, mucha más harina que pescado, aceite de dudosa calidad y poco más. De sabor, eso sí, no estaba mal del todo.


Toda esta fiesta, unos 14 €. Demencial.


Uno sabe que se ha de pagar la ubicación, la historia del establecimiento y todo eso, no tengo problemas. Sólo pido que a cambio me den un buen producto que disfrutar a la orilla del mar.

martes, 5 de abril de 2011

Le Méridien Ra Beach Hotel & Spa, El Vendrell (Tarragona)

Hace tiempo que me apetecía visitar este hotel, disfrutar de la compañía de mi pareja en sus espectaculares instalaciones, y por fin llegó el día.

Como éste es un blog gastronómico no hablaré del resto de cuestiones, sólo de la comida.

El hotel dispone de varias opciones gastronómicas, restaurante de carta, buffet libre y un bar más informal. Esta vez elegí la informalidad para la cena, tenía poca hambre.

Pedí una hamburguesa en el bar del hotel al desafiante precio de 17'50 €, y tengo que decir que estaba buenísima, mucho mejor de lo que yo esperaba, buena carne, salsas de calidad aparte, patatas correctas, todo muy bien.


A la mañana siguiente llegó el desayuno, incluido en el precio total, ¡qué barbaridad!


En ese buffet hay de todo, bollería variada, jamón y chacinas, quesos, salmón ahumado, diversos platos preparados, cereales, dulces, cava, vino, zumos... Imposible de enumerar.


Para acabar, un gran café Illy.


Te deja sin habla, sabes que va a ser especial, pero te sorprende gratamente. Muy recomendable.