jueves, 29 de diciembre de 2011

Marqués de Riscal Reserva 2004, el clasicismo.

Días de celebraciones, vinos para esas ocasiones, vamos con él:
-Marqués de Riscal Reserva 2004 (D.O.Ca. Rioja), tempranillo con algo de graciano y mazuelo, veintiséis meses en barrica.
Color picota, ribete atejado y capa media.
En nariz, fruta, especias, cuero y regaliz. Buena intensidad.
En boca, sedoso y sabroso. Predominan torrefactos y especias. Retrogusto largo.
Lo compré hace tiempo, creo que costó unos 12 €.
¿Qué tenemos? Un clásico riojano, de los de ahora, no de los de antes. Un buen vino, sí, pero no es el vino que más me apetece. Eso sí, es casi siempre un acierto en una mesa.
Su precio tampoco está mal, así que no es mal compañero para estos días.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Moët & Chandon Brut Imperial, pues eso, imperial.

Regalo navideño, lujo, vamos:
-Moët & Chandon Brut Imperial (A.O.C. Champagne), coupage de chardonnay, pinot noir y pinot meunier, método champenoise.
Color dorado pálido, burbuja fina.
En nariz contundente, deja claro lo que ofrece, pastelería, mantequilla, frutos secos, flores, pomelo...
En boca cremoso y ácido, estructurado. Notas de cítricos y pastelería de nuevo. Retrogusto notable.
Me lo regalaron, pero vale algo menos de 30 €.
Aunque en la sociedad se le asocia a lo mejor, los entendidos lo consideran un champán menor. Ni una cosa ni otra, es un gran vino, especial. Obviamente hay champanes más interesantes, éste es el comercial, el cercano, pero vale la pena.
¿Vale lo que cuesta? No es sencillo, quizá no, pero no está lejos.
Que vengan estos regalos, que vengan...

jueves, 22 de diciembre de 2011

Polvorón tradicional La Estepeña



Me gusta la Navidad, no por lo religioso ni por lo entrañable, que no es lo mío, sino porque es la excusa para comer mejor en las casas y también para degustar productos propios de estas fechas.

En mi casa la Navidad llega con la primera caja de polvorones. Me gustan éstos, La Estepeña. No son los mejores, claro que no, hay muchos artesanos o incluso otros de la misma marca que son superiores, pero su relación calidad-precio (unos 4 € la caja de 650 g.) los hace imbatibles. Luego llegan otros dulces navideños, algunos mejores, pero los polvorones dejan su marca.

Harina de trigo, manteca, almendras y especias, poco más, nada menos.

Trozos del fruto seco y muy buena textura, sabor delicado.

Si he de defender las tradiciones de estas fechas comenzaré por los polvorones, que nadie espere mucho más.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Unos cuantos bares de Barcelona

El pasado julio visité Barcelona y también me di un paseo por alguno de sus bares más notables, veamos.

En el bar Cañete siempre lo paso bien, esta vez fue el steak tartar la estrella. También pescado frito y sus magníficas cañas. Como ya se ha dicho en este blog es un bar muy recomendable.

Otro visitado fue el Tapas, 24. Alto nivel en todo, sobresalen las croquetas y el famoso bikini de la casa, con mozzarella trufada, pero las sepionetas son de otro planeta, una de las mejores tapas que se pueden comer en este país.

Y otro de los bares que se deben conocer es El vaso de oro, donde las cañas son increíbles (ahora mismo me bebía una, o dos). Para comer buenos boquerones, calamares para recordar y foie a la plancha, una delicia.


Ninguno de los tres es un bar barato, pero son realmente buenos.


Recorrer bares es una de las mejores maneras de conocer ciudades, no hay duda.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Aquella experiencia en Thaï Gardens, Madrid



Parece que el madrileño Thaï Gardens se traslada otra vez, así que quiero que mi crónica de aquella comida no se pierda para siempre (puesto que 11870.com procede a borrarla). Fue en junio de 2009 y la copio tal y como la escribí entonces:

Desde que entras, ya sabes que esto es otra cosa, será por aquello del lujo asiático. A buen seguro, es uno de los restaurantes más bonitos de nuestro país.

Cuando ya te has recuperado un poco de la impresión inicial, te das cuenta de que las mesas están demasiado juntas y son algo pequeñas.Manteles y servilletas de tela, cubertería y vajilla correctas.

La carta es enorme, pero nos decidimos por el menú degustación que se sirve en fuentes para compartir al precio de 36'38 € por persona.

En el tema del vino, la carta es corta, con alguna referencia interesante y a precios adecuados. Elegí un vino que, desgraciadamente, se había acabado y, tras unas consultas, nos ofrecieron otro que ellos consideraron similar en precio y tipo (y estaban en lo cierto). Fue un Guitián Godello 2008, un vino tremendamente complejo y equilibrado, buen maridaje para la difícil comida thai. Su precio: 20'15 €.

Pudimos probar:

-Entradas (todo muy correcto, especialmente agradables los Khung Phom Pha, langostinos envueltos en pasta de arroz y fritos y la especiada ensalada de vermicelli)

-Platos principales (espectacular el Panang Nua, buey con curry rojo y el Pat Thai, los famosos tallarines, el resto a buena altura)

-Thai Hom Mali (el clásico arroz, menos perfumado de lo esperado)

-Postres (decepcionantes)

El café estaba bueno.

El servicio fue correcto.

En general, mucha luz y alguna sombra en este restaurante donde enamorarte de la cocina thailandesa.

domingo, 11 de diciembre de 2011

ÀN/2 2008, complejidad.



Me encanta traerme vinos de los viajes, veamos:


-ÀN/2 2008 (Vino de la Tierra de Mallorca), coupage de callet, mantonegre, fogoneu y syrah con 13 meses en barrica.


Color rojo cereza y ribete rubí. Capa media.


En nariz, expresividad y elegancia, fruta madura, balsámicos, hierba, especias, tostados...


En boca vuelve la fruta y aparece mineralidad y notas vegetales. Complejo y redondo. Retrogusto persistente.


Costó unos 12 €, precio muy adecuado, a mi juicio.


Estamos ante un gran vino, complejo, bien hecho, uno de ésos. Acompaña bien a cualquier comida, así da gusto. Uvas autóctonas y variedades mejorantes para conseguir una delicia.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Pistachos Wonderful Salt&Pepper



¡Vaya pistachos! Tenía que escribir sobre ellos, un auténtico placer.

Muy buen producto, con origen en Estados Unidos, y especialmente bien condimentado con sal, pimienta y otros sabores, todo ello perfectamente ensamblado.

Una de esas sorpresas que te da un supermercado.

Lo compré en Andorra (Punt de Trobada) y no parece fácil encontrarlos en España. Cuesta unos 3 € el paquete de 250 g., un regalo.

Si alguien los ve, que los compre y los disfrute, nada más.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Fishop, Barcelona

El pasado julio visité este curioso restaurante barcelonés, la idea era precisamente ésa, algo diferente. Barra de sushi, pequeña pescadería y cocina al uso, casi de todo.
Local mal iluminado, espacioso y actual, con decoración informal.
Mesas e incomodísimas sillas de madera, nada de manteles ni servilletas, todo papel. Copas mejorables.
La carta ofrece cocina ecléctica con predominio de pescado fresco. En lo enológico, poco interesante. Bebimos un Castell de Raimat Chardonnay 2010 (D.O. Costers del Segre) y Menade Verdejo 2010 (D.O. Rueda), ambos correctos.
Comimos:

-Gamba roja (comprada a peso, uno de esos productos que emocionan, he probado mejores pero cumplieron dignamente)

-Vieiras a la plancha (buen producto, me hubiera comido unas cuantas)

-Tartar de atún, patata verde, aceite de oliva y soja (tenía mis dudas, pero sí, es el plato que hay que pedir, un acierto)

-Roll de soft shell crab, tobiko, rúcula y raíz bardana (delicioso)


-Nigiris de toro y salmón salvaje (mayor calidad en el de salmón, buenos)


-Mejillones al vapor (sencillos y sabrosos)


Y nada más, no nos apeteció postre.


El personal demostró en todo momento no saber lo que tenía en las manos.


La cuenta ascendió a unos 40 € por persona, hay que tener en cuenta que no comimos mucho.


Pues eso es lo que hay aquí, local que quiere estar de moda, producto que sin llegar a ser excelso, tiene posibilidades, y buena mano para lo japonés. Su fallo está en los detalles, muy descuidados.


Se puede disfrutar, sí, pero caben mejoras.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Repsol 2012

Hoy se ha presentado la Guía Repsol 2012 y ya se puede consultar en la web (si su acostumbrada incomodidad te lo permite, hoy va peor que de costumbre).
Tengo pendiente revisarla bien, pero parece que han sido especialmente generosos.
Ésta es la guía que yo me compro en papel y la que acompaña nuestros viajes, tengo ganas de tenerla en las manos.
Repetiré que las guías son arbitrarias y, a veces, incomprensibles, pero a todos nos gusta saber qué nos dicen. Su credibilidad está en tela de juicio, ahí tienen su propio reto.
Seguro que me guiará alguna vez en 2012 y seguro que lo contaré aquí.