martes, 31 de enero de 2012

Food, Inc.



Creo que fue Garbancita la que me recordó este documental, se debe ver (aunque la gastronomía no te emocione).
Como película puede ser mejorable, pero su interés como documento es incuestionable.
Puedo no estar de acuerdo en todas las opiniones, pero sí en el fondo: reclamemos una comida mejor.

domingo, 29 de enero de 2012

Ebeia Roble 2010

Un vino de precio cómodo:
-Ebeia Roble 2010 (D.O. Ribera del Duero), monovarietal de tempranillo, 4 meses en barrica de roble americano.
Color rojo cereza con ribete púrpura.
En nariz, expresivo. Predominan vainilla, moras y café.
En boca, sedoso y largo, con notas de fruta negra y regaliz. Retrogusto notable.
Costó unos 5 €, muy correcto.
Vino bien hecho, de una buena bodega, de una buena mano. Pero no solo eso, además el precio invita a probar el vino, a saborearlo.
Me gusta hasta la etiqueta de esta botella que ofrece mucho y cuesta poco. Se agradecen estos vinos.

viernes, 27 de enero de 2012

Las Torres, Huesca

Un día especial, momentos que celebrar y la mejor compañía requieren un marco digno, ¿no? El elegido fue este restaurante oscense y claro, uno tiene ganas de disfrutar.
El local, tras la puerta señorial, es bonito aunque algo deslavazado. Unos biombos (que a mi pareja le encantaron) separan los espacios. Mesas quizá demasiado juntas y bien preparadas.
Se ofrece cocina de producto, de la zona y toques creativos. Existe, además de la carta, un menú degustación a 59'40 €, por el que optamos.
En la parte líquida, carta de vinos no muy larga y centrada en vinos aragoneses y de regiones limítrofes a precios contenidos. Escogí un vino del que no disponían, motivo por el cual ofrecieron otro al mismo precio, Señorío de Andión 2001 (D.O. Navarra), y acertaron, estuvo a la altura de los acontecimientos, muy redondo. Con los postres me acompañó un Disznòkò Tokaji Aszù 5 Puttonyos 2001 (Tokaj-hegyalja, Hungría), un absoluto espectáculo.
Sin más preámbulos, vayamos con los manjares:
-Aperitivos (mojito, changurro, brandada de bacalao y una esfera de anchoa, algas y wasabi, algo anodinos los dos primeros y exquisitos los segundos, les acompañaban panes muy conseguidos)
-Ensaladilla (buenas texturas, verduras crudas o al dente, atún marinado y mayonesa en espuma, un acierto)
-Cigalas a la sal (buen producto, uno de esos placeres de la vida)
-Rabo de cerdo con cocochas y salsa de pimentón (un plato de otra galaxia, inconmensurable, no será fácil de superar)

-Cardo con foie y salsa de mostaza (el plato original lleva alcachofas, modificadas tras nuestra petición, combinación de alto nivel)
-Merluza con bombón de verduras y alcaparrón de Ballobar (bueno sin emocionar)
-Solomillo de ternera y costilla de ciervo con puré de manzana (no entiendo que se sirvan juntas pero ambas carnes de calidad, el puré delicioso)
-Lácteos aragoneses (preparaciones con varios quesos, pero lo sublime es la sopa de zanahoria, gran prepostre)
-Chocolate con buñuelos (bueno, pero me gustaría más de desayuno que de postre)
Unos cuidados petit-fours y unos buenos cafés culminaron la cena.
El servicio fue correcto y amable, intentando que estuviéramos bien en todo momento.
La cuenta ascendió a los 78 € por persona y sí, eso es mucho, pero me lo pasé muy bien. Así funciona esto.
Digamos que en este menú hay casi de todo, producto excelso, creatividad, bonitas presentaciones, alguna sombra y digna puesta en escena. Es un sitio para bolsillos despreocupados o para homenajes premeditados.
Suelo medir los restaurantes por nivel de disfrute y aquí fue alto. Costó su precio, es cierto, pero los detalles y el saber hacer se pagan en todos los ámbitos, también en éste que nos ocupa.

viernes, 20 de enero de 2012

Pago de los capellanes Crianza 2007

Día especial, vino especial:
-Pago de los capellanes Crianza 2007 (D.O. Ribera del Duero), tinta fina y algo de cabernet sauvignon. Doce meses en barrica de roble francés.
Color picota brillante de capa media, ribete anaranjado. Precioso.
En nariz noble, recuerdos a fruta roja, a vainilla, a tostados, tonos lácteos y hierba.
En boca elegante en todo su paso, taninos maduros, fruta negra y roja y chocolate. Retrogusto largo y agradable.
Costó unos 20 €, buen precio.
Digamos que es una apuesta segura, uno de esos vinos que comprar cuando no sabes qué. Un Ribera bien hecho, controlado, sutil y grato.

miércoles, 18 de enero de 2012

Los dulces de estas Navidades

Ya comenté que los polvorones iniciaban estas fiestas en mi casa, voy ahora a hablar del resto de dulces consumidos estos días.
Confieso que yo también vi raro que Martín Berasategui se metiera a turronero, pero su turrón de yema tostada ha sido una de las vedettes de estas Navidades. Poderoso sabor a almendra, a yema y agradabilísima textura. Algo más de 7 € bien empleados.

El Marron glacé classic de Cuevas (alrededor de 10 € el envase de 300 g.) es lo que ha sido siempre, un trozo de bosque en el paladar, una delicia.
Otro de los mejor parados por las críticas familiares ha sido el turrón de chocolate y almendras de Pablo Garrigós Ibáñez (unos 7 €) por la calidad de ambos productos.
La caja de madera de polvorones selectos de La Estepeña (unos 10 €) en la que sobresalen los roscos de vino y los alfajores y el turrón de Alicante de 1880 (algo menos de 4 €) han cumplido con lo esperado.
En el apartado negativo, algún turrón Virginias de cuya variedad no quiero acordarme.
Este año no ha habido visita a Casa Mira o a Santo Tomé así que lo industrial ha mandado en nuestra mesa, pero bueno, ha habido gratas sorpresas.

sábado, 14 de enero de 2012

Un año de blog gastronómico

Este blog cumple y supera su primer año de existencia, y habrá más. Hoy se hace diferente a los ojos del lector, pero es el mismo que empezó. O mejor, no es el mismo, es mejor, todo lo que aprendo lo hace mejor, más interesante.
Lo mejor de todo es que este blog es como yo quise que fuera.
Aparte de que hoy cambie su portada, cambiará cosas, eliminará los adjetivos de las entradas sobre vino, querrá ser más cercano, más real, querrá hacer críticas más simpáticas (que no menos duras) e intentará llegar a más personas.
El objetivo siempre fue ayudar, pues que así sea.
Así veo yo la gastronomía, así cuento yo mis experiencias. Mi humilde opinión es la que se muestra en esta página, respetuosa pero crítica.

jueves, 12 de enero de 2012

La mar salada, Barcelona

Tengo pendiente una entrada sobre otra experiencia gastronómica vivida el pasado julio. En realidad fueron dos, una de ellas muy negativa.
Tenía reserva en Suquet de l'Almirall y al llegar al restaurante me dijeron que estaba apuntado para otro día. Ingenuo de mí pensé que intentarían solucionarlo, no fue así. Comprendo el error, pero su actitud fue especialmente negativa, tanto que nos fuimos. Quede claro que en Suquet de l'Almirall nos sentimos mal tratados.
Bien diferente fue lo vivido en La mar salada, opción de urgencia ante lo sufrido, que ya conocía y que había dejado en mí gratas impresiones.
Restaurante de playa, cocina marinera de nivel y la presencia de Marc Singla a los fogones, suficientes atractivos para mí.
El local es bonito, motivos marinos, blanco y azul. Comimos en la parte de arriba, más tranquila.
Su carta ofrece arroces, pescados y toques de vanguardia. Dicen que tiene un buen menú del día que no he probado. Para beber, carta corta de vinos y precios comedidos. Tomamos un Més que paraules Blanc 2010 (D.O. Pla de Bages) y oye, me gustó bastante.
Comimos:
-Croquetas de bogavante (sabrosas, correctas)
-Mejillones bouchot a la provenzal (exquisitos, preparación ideal para el molusco)
-Arroz con gambitas de La Barceloneta (punto correcto, sabor intenso, muy buen arroz)
-Balsámico (postre que juega con frutas, mermeladas y otras preparaciones dulces, no me gustó, creo que me equivoqué al pedir)
Mis acompañantes degustaron los pies de cerdo rellenos de gambas o la avellana en texturas, platos de gran nivel.
Café correcto para acabar.
El servicio fue amable y simpático, también capaz.
La cuenta llegó a los 37 € por persona, muy adecuado.
Tenemos pues un buen restaurante, muy adaptado al gusto de la posible clientela pero con toques de esa personalidad que tiene este carismático chef. Muy buena opción para degustar arroces cerca del mar.
Altamente recomendable.

domingo, 8 de enero de 2012

Pol Carson Brut, cumplidor.


Un champán de precio comedido, vamos a ver:
-Pol Carson Brut (Champagne A.O.C.), chardonnay, pinot noir y pinot meunier. Método champenoise.
Color dorado pálido, burbuja fina.
En nariz muy elegante, flores blancas, frutos secos, mantequilla...
En boca, agradable. Correcta acidez, pastelería y fruta tropical. Retrogusto algo corto.
Costó unos 12 € en un supermercado del grupo E. Leclerc (parece ser marca propia). Tengo que decir que su precio es muy adecuado para lo que ofrece.
Obviamente no es uno de esos grandes champanes que te enamoran, pero esta botella puede competir con muchos vinos espumosos. Cumple con creces.

domingo, 1 de enero de 2012

Los mejores platos que comí en 2011



Vamos con un experimento, pensemos en la que hubiera sido la mejor comida posible de entre todo lo vivido en 2011. Me dejaré platos y restaurantes (además de que no quiero repetir, alguno podría estar varias veces), pero bueno, las listas son la salsa de este mundo, voy a hacer yo una. Ya está todo comentado, no me extenderé, los enlaces aportan detalles.

Antes de comenzar, elegiré un vino, Mestizaje 2009 (V.T.Terrerazo).

Vamos con el menú:

-Copa de berenjena, espuma de patata y migas de llonganiça (Sa Pedrera d'es Pujol)

-Crema de foie con cítricos y jengibre (AQ)

-Menestra de invierno con velouté de aceite del escabeche (Arrop Ricard Camarena)

-Dumplings (Sudestada)

-Albur a la lata (Choco)

-Char siew bao de carne de cerdo (Dos palillos)

-Bizcocho borracho de chocolate con espuma de vainilla y naranja (Abantal)

Veremos qué nos depara 2012. ¡Comed bien!