martes, 26 de marzo de 2013

Siendra Casa de comidas, Zaragoza

De los dueños de Entrebastidores ahora llega este Siendra. Una casa de comidas que pretende ser honesta y amable. Veamos pues.
Uno de los mejores locales, por situación, claro, de Zaragoza. La decoración no me entusiasmó, he de decirlo. Dos plantas diferenciadas.
Ambiente algo ruidoso, pero no muy incómodo.
Mesas desnudas, manteles individuales y copas mejorables.
Ofrece cocina de mercado, creativa y divertida. La parrilla tiene también su protagonismo. Carta y varios menús, a 18'80 € y a 25'90 €, son las opciones del domingo. Elegimos este último, se pueden probar más cosas. La fórmula incluye vino, un Esenzia 2011 (V.T. Bajo Aragón) que no muestra el nivel de los vinos aragoneses, no está mal pero preferiría otros de precio similar y mayor prestación.
Comimos:
-Terrina de foie con pan de aceite y flor de sal (ambos exquisitos, de verdad, merece la pena)
-Croqueta cremosa de hongos y setas (muy poco cremosa pese a su enunciado, esperaba más)
-Ajoarriero aragonés con huevos rotos (estupendo plato, tradición renovada, el manido argumento pero que aquí es válido)
-Cordero con patatas a lo pobre (deshuesado, contundente,un rotundo placer)
Me gustó mucho también el plato de chipirones que pidieron mis acompañantes, una opción muy interesante.
-Chocolate y aceite (otra interpretación de este postre, bueno, pero ¿por qué no atreverse con chocolate más puro y aceite más intenso?)
El café, solo correcto.
El precio es el comentado, todo está incluido.
Impresión general positiva, muchas ganas de hacer bien las cosas y acierto al llevarlas a cabo. En este mundo de comida en bolsas y quintas gamas se torna necesaria esta manera de trabajar. Claro que no todo luce, pero el tiempo puede ayudar a redondear platos y a pulir detalles.
Creo que le irá bien...

lunes, 25 de marzo de 2013

Última Cena



Canal Historia le ha pedido al gran David Muñoz, del madrileño Diverxo, que recree la Última Cena. Me gusta como ha quedado, muy transgresor, y me encantan esos platos...

viernes, 22 de marzo de 2013

Otra vez en en El Tubo, Zaragoza

Ya ha habido dos entradas en este blog sobre tapeo en El Tubo zaragozano (una y otra), pero no me resisto a contar lo bueno y malo de esta zona.
Comenzamos en el maravilloso Almau, imprescindible.
Probé la anchoa Garum y me gustó bastante, aunque el nombre es cuestionable. La miel sobresale.
La sorpresa agradable fueron estas gambas en tempura de Il Gamberetti, delicadas y muy bien fritas. Una ración que puede gustar a casi todos, un acierto.
La cruz de la moneda llegó en el Candolías, del que guardaba algún buen recuerdo, pero que se esfumaron al probar unas rabas que no valían la pena.
Para beber, lo de siempre, cañas y buen vino aragonés.
El precio anduvo por los 12 € por persona. La compañía y el buen ambiente siempre hacen el resto.

domingo, 17 de marzo de 2013

Tanta, Barcelona

Ya estuve una vez en el Astrid & Gastón madrileño aunque no he contado aquella experiencia, ahora toca Tanta, el nuevo bistró de Acurio en Barcelona. La cocina peruana es la cocina de moda, o lo era, que uno nunca sabe cuando se acaban las modas...
Local enorme y precioso, decorado con mucho gusto (y dinero).
Mesas desnudas, manteles individuales y servilletas de tela.
No hay menú y hay muchas opciones. Aquí se debe venir con la lección aprendida o dejarte llevar, el personal se esmera en facilitarte las cosas.
En la parte líquida también hay mucha variedad. Apetece probar...
Imprescindible el pisco sour, delicioso. La chicha morada es otra buena opción, además no tiene alcohol. Una Cusqueña bien fría también es recomendable. En vino ni pensé.
Comimos:
-Aperitivo (bollos y salsa, para entrar en calor)
-Cebiche criollo (corvina y langostinos en leche de tigre al rocoto, uno de esos platos que hay que probar, yo le quitaría ácido pero ya no sería lo mismo, bueno de verdad)
-Causa nikkei (adictiva, un bocado absolutamente delicioso, atún y mayonesa de aguacate soberbios)
-Wantanes (de cerdo y langostinos, salsa de tamarindo, algo secos y anodinos)
-Anticucho de corazón de ternera con salsa de ocopa (señoras y señores, una obra de arte, una carne espectacular)
-Tres leches de chocolate (postre para golosos y locos del chocolate, varias texturas, muy interesante y realmente acertado)
Unos buenos cafés cerraron la comida.
El personal, muy bien . Muchas ganas de agradar.
38 € por persona probando bastantes cosas, no está mal aunque algún plato me parece caro.
No seré yo el defensor de la cocina peruana, me gusta que el pescado sepa a pescado más que a lima, pero aquí se come bien. Este es uno de esos locales destinados al éxito y lo comprendo, es bueno, bonito y se puede pagar. Y esas modas, y ver y que te vean...
Ideal para conocer las cocinas de Perú, ideal para cenar bien y diferente, ideal para muchas cosas. Uno debe saber adonde va y debe sumergirse, luego se disfruta...

sábado, 16 de marzo de 2013

Milflores 2012

A ver este vino:
-Milflores 2012 (D.O.C. Rioja), monovarietal de tempranillo sin madera, maceración semicarbónica.
Color rojo cereza brillante y vivo, ribete morado. Bonito.
En nariz se muestra intenso y vigoroso, mucha fruta roja madura que anula otros matices.
En boca sigue dominando la fruta, muy equilibrado. Fresco y potente a la vez. Retrogusto largo y agradable.
Costó algo más de 4 € y me parece que ofrece más que eso.
Botella curiosa y llamativa, muy femenina, y vino muy correcto, poco más se puede decir. No es que pase a tus recuerdos, pero sí es muy recomendable.

viernes, 8 de marzo de 2013

Un par de barras barcelonesas

En esta entrada hablaré de un par de bares barceloneses, de sitios donde tomar un buen aperitivo o donde descansar un rato en buena compañía.
Al Mercat de Santa Caterina se debe ir, por su arquitectura y por sus productos. Ahora además también vale la pena una parada en la barra o en las mesas del Cuines Santa Caterina.
Hay muchas opciones y todo apetece, pero no teníamos tiempo.
Comimos unos buenos chipirones a la plancha acompañados de unas correctas cañas.
Vi detalles y precios adecuados.
Me quedé con ganas de más.
Y también fuimos a uno de esos bares que recomiendo encarecidamente y que disfruto cada vez más. Una alta taberna, Paco Meralgo. Es difícil estar más a gusto en otro sitio, de verdad.
La idea era un aperitivo, pero lo fácil es dejarse llevar.
Brutales las alcachofas, espectaculares las judías de Santa Pau con calamares y buena la tortillita de camarones, todo genial.
Para beber, esas cañas de cerveza alemana que enamoran.
Casi 30 € costó el aperitivo para dos, pero lo vale. Aquí nada se improvisa, todo está bien hecho.
Como decía, sitios donde parar y disfrutar...

martes, 5 de marzo de 2013

Comida enferma en el hospital

El genial Mikel López Iturriaga nos recuerda hoy en su blog lo que ocurre en las cocinas de algunos de los hospitales españoles (e imagino que de todo el "primer mundo").
Otro efecto más de las privatizaciones y del austericidio de lo público será la merma de calidad de los alimentos destinados a los pacientes. Mucho menos importante que lo sanitario pero muy triste.
Jamie Oliver intentó revolucionar colegios y la niña Martha Payne enseñó más vergüenzas de esos mismos menús infantiles. Seguro que ese tema también requiere una revisión.
En el caso de los centros sanitarios el problema es, obviamente, también de salud. Las dietas no se cuidan tanto como se debería.
Me quedo con un párrafo de la entrada que ha motivado esta misma:
Imagino que dar de comer en un hospital no debe de ser tarea fácil: cientos de comensales, muchas dietas distintas y un ritmo de servicios endiablado. Pero hay algunos hospitales en España donde se hace razonablemente bien. Además, mis cortas entendederas me dicen que una correcta alimentación es fundamental en la recuperación de cualquier enfermo, por lo que reducir gastos en este terreno es poco menos que una estupidez. Y más teniendo en cuenta que el coste no es demasiado alto: según un estudio elaborado por médicos del 12 de Octubre de Madrid, cada comida son 22 euros, y la cena, 7,2. No se trata de exigir delicatessen en las bandejas, sino simplemente demandar una comida digna, fresca y sana que ni insulte al paladar ni destruya el estómago.
Lo suscribo y repito lo que digo siempre, nos merecemos una comida más digna y más sana.

domingo, 3 de marzo de 2013

Takashi Ochiai, Barcelona

Pastelería japonesa, ¿qué puede apetecer más?
El maestro Ochiai propone dulces nipones y preparaciones más occidentales, sus mostradores son obras de arte.
Yo me quedo con los mochis, está claro.
Té verde, sésamo negro, alubia roja o fresa son algunos de los sabores. Acierto seguro.
El café es también notable, así que el desayuno es una auténtica pasada.
Placer absoluto.