domingo, 28 de abril de 2013

J'GO Bistrot, Toulouse (Francia)

Apetecía cena informal y en otros restaurantes no había sitio así que acabamos en este local.
Se divide en dos espacios, el más formal y este bistrot. Estaba lleno así que nos hicimos un hueco en la barra.
Nada de manteles, servilletas de papel y copas mediocres.
Carta interesante con muchas opciones, destacando charcutería y tartines. En cuanto a vinos, precios altos y alguna opción agradable. Bebimos un Domaine Chiroulet Terroir Gascon 2011 (I.G.P. Côtes de Gascogne) que, bueno, se mostró amable.
Cenamos:
-Tartine de magret ahumado y fondue de puerro (realmente bueno, para cenarlo muchas noches, sencillo y eficaz)
-Pequeñas salchichas de Toulouse a la plancha (con bastante pimienta, correctas)
-Patatas fritas (deliciosas, para comer sin parar)
-Brocheta de corazones de pato (un absoluto espectáculo, jugosos y sabrosos, un producto que desde ahora buscaré)
El servicio, algo sobrepasado.
La cuenta ascendió a 27 € por persona, casi la mitad corresponden al vino.
El entorno es mejorable, aunque tiene encanto, pero la comida me gustó. Platos sin complicaciones, directos y honestos. Me encanta cenar así.
Si fuera más cursi diría que esos corazones llegaron al mío...

miércoles, 24 de abril de 2013

Stéphane Tournie Les Jardins de l'Opéra, Toulouse (Francia)

Otro de los grandes restaurantes de Toulouse es el protagonista de hoy.
Sala preciosa en el patio del hotel, techo transparente, sensaciones placenteras. Ver la lluvia sobre tu cabeza en ese entorno es brutal.
Mesa perfectamente montada y copas muy bien elegidas.
Dispone de carta y varios menús, nuestra idea era probar el más económico, el del día (que se llama Opéra) que cuesta 30 € sin bebidas.
Carta de vinos con precios altos. Bebí unas copas de Château Baron Blanc Sec 2011 (Gaillac A.O.C.), elegante y expresivo, y otra de La Racine Carrée de la différence 2010 (Côtes du Roussillon Villages A.O.C.), que también me gustó mucho.
Bueno, llega la comida:
-Aperitivo (trucha con patata y caballa con gelatina de caldo, agradables)
-Foie blond de pollo con langostino (pastel hecho con los hígados y una salsa con tonos de caramelo, lo mejor fue el langostino, un plato correcto sin más)
-Gran ravioli de cerdo y jengibre con verduras (relleno de carrilleras guisadas, delicioso)
-Lingote de chocolate y fruta de la pasión (un gran postre, todo muy bien hecho)
-Petit fours (solo correctos)
El café, espectacular.
La cuenta final marcaba 46 € por persona, demasiado.
El personal se mostró atento y capaz.
Pequeña decepción, me gustó más el sitio y la puesta en escena que lo que comí. Todo estaba bien, pero nada maravilloso, ese es el problema. Quizá los menús más caros dejen mejores sensaciones.
Cocina francesa clásica con aires renovados, buenos productos, chef prestigioso y un marco bello. Digamos que los atractivos son muchos, aunque en este menú no se vea del todo.
Creo que no tuvimos mucha suerte con los platos.
Pese a todo, lo recomiendo.

jueves, 18 de abril de 2013

Mercado Victor Hugo, Toulouse (Francia)

Es para mí parte importante del turismo en una ciudad una visita a sus mercados.
En Toulouse destaca uno, el de Victor Hugo y se debe conocer, es una pasada.
No es muy grande pero tiene de casi todo, pescaderías, charcuterías, puestos de foie, de quesos, carnicerías... La norma parece ser el producto de calidad.
Para mí las vedettes eran foie, quesos, pan y esas delicias, pero creo que para el consumidor medio el cordero era el producto del día. Importantes colas así lo demostraban.
También hay bares en los que poder tomar algo y restaurantes en la parte de arriba.
En los alrededores sigue la fiesta gastronómica, pastelerías, cafeterías, bistrós y algunos de los mejores afinadores de queso del mundo (de esto hablaré en otra entrada).
Imprescindible.

martes, 16 de abril de 2013

Chez Authié, Toulouse (Francia)

A veces hay que dejarse llevar, teníamos hambre y pocas ganas de caminar. Cerca del hotel había una brasserie con carne de Aveyron como producto estrella. Digamos que nos conformamos.
Se pasa a la trastienda del local, mesas de bar y ningún lujo. Copas nefastas.
Poco donde elegir, carne y alguna tapa. Para beber más de lo mismo, nada de carta, lo que quiera el dueño. Nos ofrecieron un vino de Saint Mont que no me gustó así que lo cambió por un Cuvée des Drilles Domaine d'Escausses 2011 (Gaillac A.O.C) que aprobó por los pelos.
Vamos allá:
-Tartar de ternera (los aliños llegan aparte, utilicé mostaza, salsa Worcestershire, chalota y alcaparras además de la yema y creo que quedó bien, buena carne y deliciosas patatas fritas)
Me gusta más que se aliñe en cocina, la verdad.
Probé también el plato de mi pareja:
-Hamburguesa de ternera (con lombarda y nata, realmente buena)
-Queso y mermelada de cerezas (cumplidor)
El café, para olvidar.
25 € por persona, quizá demasiado.
La carne era de calidad y las patatas fritas tremendas, nada más y nada menos. Me gusta cenar así de vez en cuando. No es un sitio perfecto, claro que no, pero no está mal.
Eso sí, olvídate de servicios académicos, manteles de tela y comodidad. Esto es otra cosa.

sábado, 13 de abril de 2013

Le Parc Franck Putelat, Carcassonne (Francia)

La bella Carcassonne bien merece una visita por lo menos, si se puede comer en ella todavía puede ser más satisfactoria esa estancia.
Escogí este restaurante por su fama y prestigio y por su menú del día, ¡cuánto agradezco que exista!
Al pie de la muralla y en una especie de chalé con jardín, la sala es diáfana, muy actual y extremadamente acogedora. De esos sitios donde te sientes bien, especialmente bien.
Mesas perfectas y copas muy adecuadas.
Ofrece varios menús, pero la idea era comer a buen precio, el menú à faire cuesta 35 € incluyendo una copa de un correcto vino blanco, Domaine Bousquet 2012 (IGP Cité de Carcassonne). La carta de vinos tenía precios muy severos. Como agua con gas Cryo, el futuro, sostenible y de altísima calidad.
Llega la comida:
-Aperitivo (espectacular, bizcocho de salchichón ibérico y queso comté, macaron de foie gras, patata con pimentón y trucha y croqueta de pescado, ¡tremendos!)
-Mantequilla y sal (placer terrenal acompañando a un muy buen pan)
-Tartine de verduras y charcutería ibérica, crema de alcachofas al aceite de oliva (de una cocina de este nivel espero otras cosas, pero estaba bueno)
-Mi hamburguesa con gambas, "pomme pont neuf", cremoso de mascarpone y mostaza (deliciosa hamburguesa y patatas inconmensurables, pero lo mejor era esa crema maravillosa, un plato que muestra el camino, la excelencia en el día a día)
-Macaron de cítricos y chocolate blanco, sorbete tutti frutti (tan bueno como parece, o más, un postre que derrocha criterio y técnica, será muy recordado)
-Petit fours (todos agradables, especialmente el macaron de violeta y caramelo salado)
El café, exquisito, no hay muchos así.
El personal, a buen nivel, tuvo un error con el vino, pero no deja de ser anecdótico.
Pagamos 38 € por persona, solo el agua se facturó aparte.
Me lo imaginaba todavía mejor, es un "biestrellado", pero disfruté de un gran menú. Vuelvo a decir que estas iniciativas son fabulosas, me encanta el concepto.
Sala de otra galaxia y gran mano en la cocina, evidentes armas de este restaurante. El reputado cocinero, con un Bocuse de plata y muchas otras distinciones, demuestra su fama hasta en este menú, ¿qué más se puede pedir?
La alta cocina puede tener muchas formas, esta fórmula es únicamente otra más...

martes, 9 de abril de 2013

Les Cousins L'Inconscient 2010

Un vino que esperaba su momento:
-Les Cousins L'Inconscient 2011 (D.O.Q Priorat), coupage de cariñena, garnacha, cabernet sauvignon, merlot y syrah con doce meses en tinas de roble francés.
Color picota con ribete violáceo. Limpio.
En nariz destacan fresas y lácticos, también flores, minerales y ahumados. Expresivo.
En boca se muestra aterciopelado y cremoso. De nuevo fruta roja y minerales. Fácil de beber. Retrogusto corto pero agradable.
Costó unos 10 €, correcto.
Un vino creado para un público joven, ya desde la etiqueta, que busca un vino ligero, sin pretensiones, pero fantásticamente bien hecho.
Me gusta, puede ir con casi todo, facilita la armonía, pero con lo que mejor va es con la persona con la que deseas disfrutarlo.



domingo, 7 de abril de 2013

Le bibent, Toulouse (Francia)

El desembarco de Christian Constant en Toulouse fue un pequeño acontecimiento en Francia. La idea de probar su bistró me seducía enormemente, allá vamos...
Situado en una de las plazas más bellas que he visto, la del Capitole, presenta un local precioso, con ambiente decimonónico y elementos más actuales. Nos tocó la parte de abajo, mucho más fea, eso sí.
Manteles individuales de papel y servilletas de tela, copas correctas. Mesas demasiado juntas y no muy cómodas por ser pequeñas.
No hay menú, pero sirven muchos de los platos en pequeñas raciones. Mucha variedad. En cuanto a vinos también muchas opciones, pero poco precio medio. Elegí un Domaine Clément Noualhac 2010 (Coteaux du Languedoc A.O.C.) que me gustó pero no me entusiasmó.
Cenamos:
-Tartar de ostra, salmón y lubina con jengibre (mucho más soso de lo esperado, pequeña decepción)
-Patata rellena (carne, verduras y un jugo tremendo, aquí sí, glorioso bocado, para comerte kilos y kilos)
-Terrina de campagne (realmente bueno, lo que esperas en un sitio así)
-Los seis caracoles de Bourgogne a la mantequilla de ajo y perejil (los caracoles no me suelen gustar, pero estos estaban ricos)
 -Terrina de kako y foie gras, lentejas y jugo reducido (platazo, tanto la legumbre como la terrina son espectaculares, el conjunto es sublime)
-Confit de foie gras (no podía irme sin probarlo y valió la pena, delicado y excepcional)
-La fabulosa tarta de chocolate de Christian Constant (¡vaya sí es fabulosa! Tanto como para salir a gritarlo a la plaza, intensísimo sabor a un estupendo chocolate y una chantilly brutal, un postre que ya se ha hecho mítico para mí)
El café final no me satisfizo.
El personal anduvo voluntarioso y amable, pero quizá faltan efectivos.
La cuenta ascendió a casi 40 € por persona, me parece adecuado.
Me encanta cenar así cuando estoy de viaje, cosas diferentes, variadas, bien hechas, sorprendentes... Este es un sitio ideal para probar cocina clásica de bistró con toques de alta cocina francesa.
Marco digno de la mejor mesa, mesa digna del mejor marco, aquí todo es posible...
Monsieur Constant se comía un pescado al vapor cuando nos fuimos del restaurante, yo prefiero su suculenta propuesta y su tarta, su fabulosa tarta.
Como dice Philippe Regol, visita obligada en Toulouse.

lunes, 1 de abril de 2013

Michel Sarran, Toulouse (Francia)

Algunos de los grandes restaurantes franceses tienen una maravillosa costumbre, tener un menú del día de altísimo nivel a un precio tolerable, y Michel Sarran también la tiene. ¡A ver qué nos ofrece!
Local pequeño, coqueto y con una decoración actual y colorista. Detalles muy cuidados.
Mantelería de hilo, buenas copas y hasta esos "reposacubiertos" que me encantan. ¡Qué mesas!
Se ofrecen carta y varios menús. El Capitole cuesta 49 € e incluye vino y café. Los caldos fueron un blanco, Domaine de Laballe "Sables Fauves" 2012 (IGP Terroir Landais), muy expresivo e interesante, y un tinto, Domaine Elian Da Ros "Le vin est una fête" 2011 (AOC Còtes de Marmandais) , complejo y exquisito. Ambos maravillosos y servidos generosamente.
Llega lo sólido:
-Aperitivo (frutos secos especiados, crema de foie gras y macadamias con wasabi, todo delicioso)
-Amuse-bouche (cassoulet en espuma, croqueta de gambas al ajillo y quiche lorraine en canutillo, divertidas y acertadas propuestas, tanto que no pude esperar a hacer la foto)
-Ensalada de buñuelos de bacalao y gambas marinadas (mejor los buñuelos, muy delicados, que las gambas, con una textura algo correosa)
-Pastela de foie gras con olivas negras, ecrassé de patata (un gran pedazo de un foie gras espectacular coronaba el plato, el puré y las especias marroquíes lo culminaban, inolvidable, ¡una pasada!)
-Selección de quesos de Xavier (brutales, quizá destacaba el Comté, pero todos dignos del famoso afinador)
-Petit fours (esto sí que se puede llamar así, un despliegue de capacidad y sabor, me quedo con el macaron de café)
El pan también es muy destacable, especialmente el de bacon, un escándalo.
El café de Bacquié, tienda muy recomendable, estupendo.
Mención aparte merece el personal, amable, cortés y extremadamente correcto. Vayan para ellos todos mis elogios.
Todo esto y en ese entorno por 49 €, imbatible.
Michel Sarran se paseaba por las mesas mientras yo comía ese plato de foie gras y pensaba en lo que se puede conseguir experimentar en un menú así. Aplaudo que cocineros de este prestigio y renombre se acerquen a más gente, que demuestren que es posible ir a un "biestrellado" sin pagar tanto, que democraticen la alta cocina.
Toques de clasicismo y toques de creatividad en una pincelada de lo que este chef puede ofrecer, pero que, sin duda, también habla de sí mismo, de la ciudad y del concepto que tiene la sociedad francesa de la gastronomía.
Por servicio, por producto, por atenciones y por cocina, por todo, merece la pena conocerlo. ¡Aprovechad el menú si vais a Toulouse!