domingo, 29 de septiembre de 2013

Orellana Perdiz, La Carolina (Jaén)

Se hacía la hora de comer, había que buscar un restaurante. La carretera da alegrías y tristezas. Entre la búsqueda y el azar acabamos llegando a este establecimiento.
Por fuera no llamaba la atención, por dentro tampoco.
Local feo y con decoración anacrónica.
Mantel de tela, copas pésimas.
Había menú del día, pero optamos por la carta. Amplia oferta en caza y producto de la zona. Pedí una copa de vino y se me sirvió un D.O. Valdepeñas indefinido (no tenía ningún interés, esa es la verdad).
Comimos:
-Pipirrana (aperitivo, nada especial)
-Paté de perdiz (la vedette de la casa, producto que se consume hasta en La Zarzuela, delicioso)
-Berenjena frita con miel (le faltaba un punto de crujiente pero lo cierto es que estaba buenísima)
-Migas con faisán (bien el ave pero no me gustaron las migas, húmedas y excesivamente grasas)
-Venado guisado con patatas (hasta las patatas fritas estaban exquisitas, guiso clásico muy bien ejecutado)
Los postres no apetecían y acabamos la comida con un muy prescindible café.
Solo un camarero, muy poco académico, se ocupa de la sala, inadmisible.
Pagamos 26 €, quizá demasiado.
La caza me gusta y no es fácil encontrar una buena cocina de la misma. Aquí la tradición y el producto consiguen buenos platos. Ahora bien, local y servicio no están a la altura.
Es este, pues, un sitio en el que se puede parar pero unas revisiones le harían mucho bien.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Can Batiste, Sant Carles de la Ràpita (Tarragona)

Por fuera no parece el local más apetecible, pero confié en mi instinto para elegir este restaurante de hotel para una comida.
El local es agradable y más grande de lo esperado.
Mesas bien vestidas y copas discretas.
La carta ofrece cocina marinera actualizada y productos de la zona, con el arroz como protagonista. Hay menú degustación pero nos decantamos por la carta. En lo enológico, carta muy centrada en lo autóctono y precios comedidos. Bebimos Somdinou Blanc 2012 (D.O. Terra Alta), un sorprendente monovarietal de garnacha blanca, exquisito.
Comimos:
-Atún rojo marinado (de Ballfegó, en tartar y en taco, espectaculares ambos, suelo preferir el sabor más puro, menos enmascarado, pero reconozco la buena mano en este tratamiento)
-Almejas con crema de jamón y trufa de verano de Morella (buen marisco y buena salsa, un acierto)
-Anguila al estilo tradicional (lo que siempre digo de la anguila, un producto que me emociona en un extraordinario guiso tradicional, delicia)
-Parrillada de marisco (muy buen género, destacando pulpitos y langostinos, y en muy correcto punto)
-Crema de piña con helado de coco (nada especial)
Mucho mejor el bizcocho de castañas de mis acompañantes.
Un buen café dio por finalizada la comida.
El personal no estuvo a la altura de la comida, algo despistado y no del todo eficiente.
La cuenta llegó a los 32 € por persona, pero aviso de que no comimos mucho. El precio me parece adecuado.
Sin duda alguna tiene este restaurante mimbres de guía gastronómica, no tengo claro por qué no tiene más repercusión. ¿El servicio?
Buen producto, técnica e ideas claras en cocina, eso se ve enseguida. Le faltan detalles y habría que pulir algunas cosas, ahí está el margen de mejora.
Se come bien, que quede claro, y en la evolución puede estar la excelencia.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Entrevista a David Muñoz

No suelo enlazar en este blog entrevistas a cocineros, pero alguna vez hago excepciones...
Creo que David dice cosas interesantes, como siempre, y habla claro de la mudanza de Diverxo y de sus sueños.
Parece que seguirá nadando contracorriente...

sábado, 21 de septiembre de 2013

Miami Can Pons, Sant Carles de la Ràpita (Tarragona) (II)

Disfruté el verano pasado en este restaurante (y lo conté aquí) así que volví con ilusión.
Terraza tremendamente agradable en una buena noche. Una tarima de madera convierte el espacio en maravilloso.
Mesas bien vestidas, copas mejorables.
En la carta, lo conocido. En los vinos, propuestas interesantes y precios comedidos. Optamos por un Chardonnay De Muller 2012 (D.O. Tarragona), realmente elegante, y un Silencis 2012 (D.O. Penedés), sorprendentemente bueno.
Llega la cena:
-Frituras (gran técnica para gran producto, destacaría unas maravillosas ortiguillas)
-Sepionetas con setas (las setas eran meras comparsas, el cefalópodo un absoluto espectáculo, ¡qué sabor!)
-Parrillada de marisco (con un poco de todo, sobresalían las cigalas y las gambas rojas, pero todo a altísimo nivel)
-Helados (correctos)
Con el aceptable café se sirvieron unas galletas Trias que me parecen exquisitas.
El personal demostró ser un ejemplo de amabilidad y soltura.
La cena costó unos 35 € por persona (un comensal comió un solo plato individual).
Nueva visita, mismas buenas impresiones. El gran placer que aporta el pescado fresco llega aquí a cotas más altas, si cabe.
La estancia es muy cómoda, el personal atento y la comida magnífica, ¿qué más se puede pedir?

domingo, 15 de septiembre de 2013

Llansola, Sant Carles de la Ràpita (Tarragona)

La idea era un restaurante confortable donde comer un buen arroz en familia y nos decidimos por este veterano local.
Sala amplia, decoración de otra época y buenas sensaciones.
Mesas bien vestidas y copas mediocres.
Se ofrece carta y varios menús. Escogimos el llamado Delta que ofrece varios entrantes antes del arroz, postre, vino y hasta café por 30 €. No vi la carta de vinos. El menú incluyó el Vinya Sardà Blanc 2012 (D.O. Penedès), fresco y agradable, y Vall de vinyes Selecció Blanc 2012 (D.O. Terra Alta), complejo y estructurado.
Comimos:
-Coca de anchoa (buen aperitivo)
-Anguila ahumada (con tomate, un producto que me apasiona, simplemente espectacular)
-Chips de berenjena con bacalao (realmente no son chips pero están muy logrados, un acierto)
-Mejillones al vapor (producto mejorable)
-Almejas al vapor (muy buen punto)
-Langostinos al vapor con salsa tártara (magnífico producto)
-Calamares a la romana (correctos)
-Arroz todo pelado (uno de los buenos arroces que recuerdo, fondo sabroso y textura inmaculada, delicia)
-Carpaccio de piña con helado de mandarina (nada especial, bien)
Un café poco destacable y un chupito de orujo de arroz de la zona (muy interesante y cobrado aparte) cerraron la comida.
El personal se mostró amable y solícito aunque irregular. Accedieron a algunas peticiones, lo cual agradezco enormemente.
Es cierto que hubo altibajos pero la sensación final fue positiva, sin duda.
Me gusta probar unas cuantas cosas antes de ese soberbio arroz, me gusta el concepto de este menú.
No hablamos de perfecciones ni de dogmas, hablamos de sensaciones. Vayan, disfruten...

domingo, 1 de septiembre de 2013

Tres películas de poco interés

Películas malas hay muchas más que buenas, eso es una obviedad. Las que se acercan a la gastronomía no son una excepción. En este blog he hablado habitualmente de películas interesantes, hoy no toca.
No es que no se pueda salvar nada, claro que no, pero en general son prescindibles.
La primera a examen es "Fuera de carta", española, previsible y con la cocina como vehículo. Muchos lugares comunes y mucha gracieta fácil pero muy poco cine. Puedo incluso alabar a algún actor, pero no la cinta.
Pasamos ahora a "Dieta mediterránea", también española y también anodina. Tiene buenas intenciones pero se quedan en eso, en intenciones. Ni siquiera me gusta mucho el trabajo de los actores. La historia, eso sí, tiene algo más de atractivo que la anterior.
Y ahora voy con la francesa (aunque también con participación española) "El chef, la receta de la felicidad". Cae en todos los topicazos del género y de la gastronomía, hasta traen a un chef español a hacer cocina molecular, pero quizá es la obra más respetable de las tres.
Cine y gastronomía armonizan bien y ese binomio es casi lo único que salva estas tres películas. En todas hay algo interesante si te gusta este mundo. Eso sí, si además te gusta el cine, tendrás que seguir buscando hasta encontrar la perfección.