miércoles, 30 de octubre de 2013

El pasillo, Tarifa (Cádiz)

Mis primeras opciones para una cena informal en Tarifa eran Varadero y Los Melli pero ambos estaban cerrados. La intuición me llevó hasta este local.
Decoración de bar sin aspiraciones. Viaje en el tiempo.
Manteles y servilletas de celulosa.
Se ofrecen tapas y raciones muy diversas. Pocas opciones en lo enológico. Opté por unas copas de Manzanilla Solear (D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda) que siempre es una buena idea.
Llega lo sólido:
-Tortillitas de camarones (sin foto, sin gracia, las he comido mucho mejores)
-Croquetas de chocos (media ración, les faltaba fluidez pero bien de sabor)
-Ortiguillas (producto mejorable pero bien tratado, lo de la guarnición es de juzgado de guardia)
-Calamar a la plancha (fantástico ejemplar, quizá algo duro pero delicioso, no repito lo de la guarnición por respeto)
El personal no mejoró la cena, pero cumplió.
La cuenta ascendió a 17 € por persona, aceptable.
No esperaba mucho, la verdad, y no estuvo mal del todo.  Hay cosas que necesitan una urgente revisión empezando por el propio local (solo salvaría la foto de El Gran Wyoming), siguiendo por las guarniciones y acabando por algunas preparaciones. Sin embargo, también hay aciertos, precios comedidos y raciones abundantes.
Esa terraza puede ser una opción...
Y el calamar merecía mucho la pena.

domingo, 27 de octubre de 2013

El Campero, Barbate (Cádiz)

Si eligiera un producto creo que sería el atún rojo... Por eso y por muchas cosas más tenía que conocer El Campero.
Sala bonita, aires de comedor noble. Llega la emoción.
Mesas bien vestidas, copas correctas.
La carta no solo ofrece atún pero yo fui a eso, así que... La inspiración nipona se mezcla con los guisos clásicos, al igual que los cortes caros se combinan con los baratos. Probaremos un poco de todo. En el apartado enológico carta extensa y cuidada. Escogí un Alhocén Chardonnay 2011 (V.T. Cádiz) que cumplió sin alardes. Con el postre tomé una copa de ese Noé Pedro Ximénez Viejo (D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda) que es como rozar el paraíso. Uno de los mejores vinos que conozco.

Me ahorraré aquello de "gran producto" porque eso aquí aparecería en todos y cada uno de los platos.
Empieza la fiesta:
-Sushi (Buen aperitivo)
-Sashimi de ventresca (dudo que algo crudo pueda estar más bueno y de que en algún lugar del mundo se pueda comer un pescado mejor, para ovacionar al túnido, por poner un pero diré que quizá estaba algo fría)
-Corazón a la plancha (media ración, sorprendente sabor, exquisito, destaco también las zanahorias morunas)
-Piruleta de hueva de leche (con una cebolla transparente y dulce, bocado curioso pero que no me satisfizo del todo)
-Parpatana en salsa (guiso tradicional actualizado, muy bueno, la verdad)
-Galete guisado (tapa, otro guiso muy interesante, incluso mejor que la parpatana, creo)
-Flan de piñones (postre de alto nivel, fantástico)
El café final no estuvo al nivel de la comida.
El personal ayudó mucho a la hora de pedir, servicio muy adecuado.
La cuenta ascendió a 47 € por persona, excepcionalmente bien.
Estamos ante uno de esos sitios imprescindibles. El producto bien merece un marco así, un lugar en el que se idolatra al atún rojo y al pescado fresco en general. Muy buen trato en cada uno de los platos.
En este restaurante se pueden conseguir sensaciones maravillosas, en lo crudo y en lo cocinado.
No es que lo recomiende, es que ir una vez en la vida debería ser obligatorio.

lunes, 21 de octubre de 2013

La Taberna de El Campero, Zahara de los Atunes (Cádiz)

De camino a la casa madre, El Campero, paré en Zahara de los Atunes con la idea de ver un poco el municipio y tomar algo en Trasteo. Estaba cerrado. Nunca una segunda opción fue tan apetecible. Solo no era la primera para no repetir.
Local especialmente acogedor, decoración marinera actualizada.
La carta ofrece atún rojo de almadraba en múltiples versiones y en plan desenfadado. La oferta de vinos es también apreciable.
Probamos el atún picante, realmente delicioso. Descargamento con aliño japonés y wakame, un acierto.
Para beber, una copa de esa joya que es Manzanilla pasada Pastrana (D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda). De verdad, es un vino extraordinario.
Y continuamos camino hasta Barbate, llegaba lo mejor...


viernes, 18 de octubre de 2013

Mercado de Algeciras, Cádiz

Me encanta visitar los mercados de las ciudades a las que voy, pero este de Algeciras debe conocerse sí o sí.
El edificio es muy interesante arquitectónicamente hablando y tanto dentro como en los alrededores se venden grandes productos.
Ideado por el ingeniero Eduardo Torroja se alza bellísimo en la plaza. Su figura impone realmente.
El plan perfecto parece comprarte unos churros o una rueda en los puestos exteriores y pasar a admirar el espectáculo del producto.
Pescado, frutas y verduras y charcutería de calidad protagonizan los mostradores. Apetece todo.
Me detendré en el pescado, bueno y barato. Especies locales y nada más, ¡qué envidia!
Quesos y chacinas también resultan irresistibles.
Varios bares especializados en desayunos lo rodean. Creo que es el sitio indicado.
A unos pocos metros la pastelería Alhambra y sus dulces árabes pueden poner el broche de oro a la experiencia.

martes, 15 de octubre de 2013

Tapeo en Algeciras, Cádiz

La idea era comer algo de manera informal, contaba con alguna recomendación pero acabó guiando la intuición. Y eso, amigos, no siempre es bueno...
La primera parada fue en La cata, un sitio agradable.
Todo el bar olía a buen jamón, no pude resistirme a probarlo. Era de Guijuelo y sí, estaba bien bueno.
La tapa de atún de almadraba resultó simplemente correcta, no era mal producto pero la parte no era la mejor. De la guarnición ni hablamos...
Buenas cañas y buenos precios en este local.
De ahí nos fuimos a la atractiva terraza de La gloria por montera
Había muchas opciones, todo en pequeñas porciones y a precios comedidos. Probé una correcta tortilla de camarones, un "sanjacobito" de rape arruinado por una salsa que sabía a quemado y un mejorable steak tartar.
Para beber, cañas ordinarias.
Me gustó el concepto, mucho menos el resultado.
Creo que no acerté mucho en este segundo local, seguro que hay opciones mejores.
En un par de calles se concentran un buen puñado de locales, parece la zona más interesante para el tapeo algecireño. Eso sí, nada llamó mucho mi atención.

viernes, 11 de octubre de 2013

Ta-Kumi, Marbella (Málaga)

Me apetecía japo y tenía buenas referencias del local, ahí nos fuimos pues.
Local mucho menos noble de lo que esperaba, simplemente agradable.
Mesas de madera lacada, manteles individuales. Estilo oriental. Nada lujoso.
Cocina japonesa con algún toque de fusión, me sorprende que se puedan combinar grandes productos con, por ejemplo, surimi. Para beber opté por cervezas niponas, buenas como siempre tanto Asahi como Kirin.
Comimos:
-Pastel de pescado de roca (correcto aperitivo)
-Nigiri de toro (producto excelso, gran bocado)
-Gunkan de vieira (delicioso, la verdad, muy equilibrado)
-Tempura roll (muy conseguido)
-Niku gyoza (siendo buenas no llegaban a la excelencia)
-Teppanyaki de pez mantequilla (maravillosa materia prima, bien rebozado, buen punto y espectaculares las verduras y setas crocantes, ración abundante, plato muy interesante)
-Marfil pasión (esperaba algo más, bien)
Los cafés (mejorables), acompañados de petit fours, fueron cortesía de la casa.
Servicio amable y esmerado, mención especial para la simpatía de Álvaro, el propietario.
La cuenta ascendió a 40 € por persona. Solo discutiría cobrar las cervezas a 5 € cada una.
Lo cierto es que al llegar me llevé una pequeña decepción, esperaba otra puesta en escena. Con la llegada de los platos la sensación fue mejorando, de eso no hay duda. Notas muy altas y varios notables, también algún aprobado más justo.
Faltó algo de emoción, debo indicarlo, pero la experiencia fue grata.

lunes, 7 de octubre de 2013

Jiro dreams of sushi

Me encuentro todavía algo embargado por la emoción que me produjo el visionado de esta película. ¡Cuánta verdad!
Jiro Ono es el itamae del tokyota Sukiyabashi Jiro y este documental habla sobre su vida y sobre su trabajo.
Ya me he confesado en este blog amante de la cocina japonesa y eso, obviamente, me predispone ante esta cinta. Pero vamos, que quede claro, es buenísima.
David Gelb, director, ha sabido captar lo más difícil, los sentimientos. Es cine.
Realmente es una historia de pasión, de amor a un oficio, a un servicio. Además de eso habla de las relaciones paternofiliales, de la vejez, de la evolución, de lo humano.
Entiendo a los comensales que se ponen nerviosos ante la barra de Jiro, ¡qué emoción! Ver esta película te acerca un poco a ese momento, pero resulta que verla es ya de por sí una magnífica experiencia.
Genial.


domingo, 6 de octubre de 2013

Pastelería López-Mezquita, Granada

Ya sé que no es esta la casa original del pionono, pero nos apeteció desayunar aquí...
Amplísima variedad en repostería dulce y salada, inspiración árabe y francesa, alta pastelería. Parece que la especialidad es el hojaldre. Y una cafetería bonita, de las de antes...
Elegí un pionono, tenía un antojo. ¡Qué delicia! Delicado y con el justo tono de ron y canela, me podría haber comido decenas.
El café tampoco estuvo mal.
Servicio muy atento y capaz.
Me parece una buenísima opción para desayunar en Granada.


viernes, 4 de octubre de 2013

Vatel

Reconozco que es una buena película y un lugar común al hablar de la unión entre gastronomía y cine, pero no me emocionó, lo siento...
Ambientación conseguida, maravillosa banda sonora del gran Morricone y alguna buena actuación, hasta aquí lo bueno. Del lado negativo contaremos lo poco interesante de la historia, lo tedioso de las suntuosas cenas y algún que otro gran actor que no da lo mejor de sí.
François Vatel, maestro de ceremonias y cocinero, es una de esas figuras históricas de la gastronomía. Creador de la crema chantilly y gran innovador, dicen de él que se suicidó al no llegar a tiempo el cargamento de pescado solicitado para uno de sus banquetes (hecho, por cierto, que en la película se modifica para hacerlo más romántico).
Con los platos pasa a menudo, la buena técnica no garantiza la emoción. Lo mismo me ha pasado con "Vatel" y, peor todavía, la materia prima prometía...

miércoles, 2 de octubre de 2013

Loft Café, Granada

Reconozco que el nombre no me invitaba a a conocerlo, pero su recomendación explícita acabó por convencerme. Buscaba un sitio mínimamente creativo en una plaza difícil como es Granada y allá que fuimos.
Local bonito y acogedor, intenta ser un pequeño jardín urbano. Aire informal.
Mesas pequeñas, manteles y servilletas de papel.
Ofrece muchísimas opciones, carta de restaurante, tapas, pinchos... Optamos por las tapas o raciones. Para beber, cañas de San Miguel perfectamente tiradas. ¡Qué diferencia entre estas cañas y la mayoría de las que se consumen! Con el postre bebí una copa del siempre buen dulce Alvear 1927 (D.O. Montilla-Moriles).
Cenamos:
-Gazpacho (aperitivo, correcto)
-Croquetas (cuatro de rabo de toro y cuatro de jamón, muy bien hechas todas, algo mejores las de rabo todavía)
-Cazuelita de jamón ibérico, foie, huevo campero y patatas (productos de calidad, conjunto muy agradable)
-Chuletillas de cordero empanadas (carne sonrosada, perfecta de punto, una absoluta delicia, para comerte una fuente de ellas)
-Secreto ibérico a la parrilla de carbón (mi única pega es que la pieza era muy pequeña, patatas demasiado saladas)
-Tarta de chocolate (nada especial)
Los cafés, agradables, fueron cortesía de la casa.
Nos atendió un camarero experimentado y capaz como pocos, un ejemplo.
La cuenta ascendió a 22 € por persona, algún precio me pareció un poco alto.
Lo que yo pediría es que la carta fuera algo más personal, más granadina, más curiosa, pero ciertamente todo lo que probamos estaba bien hecho. En la sala se ve profesionalidad, eso siempre es mucho.
Me gustaría ir más veces a este sitio y probar más platos de esa carta, buena sensación es esa.