martes, 30 de diciembre de 2014

Montaudon Brut

Espumas navideñas:
-Montaudon Brut (Champagne A.O.C.), coupage de pinot noir, chardonnay, pinot meunier y vinos de reserva. Método champenoise.
Bonito color dorado, burbuja fina y estilizada.
En nariz aparecen notas florales y abundante fruta blanca.
Muy expresivo en boca, predominando fruta blanca y mantequilla, también flores. Retrogusto medio y agradable.
Costó unos 15 €, me parece correcto.
Sé perfectamente que pedir un buen champán por este precio es una utopía, pero bien, este alcanza altas cotas.
Seguiremos explorando estas gamas.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Goralai, Zaragoza

Me hablaban bien del menú del día de este restaurante zaragozano, había que probarlo.
Local acogedor, en tonos naranjas y con cuidados detalles.
Mesas bien vestidas, copas mediocres.
El menú, que vale 19 €, es variado y apetecible. Incluye un vino joven, en este caso fue un fresco Viña Oria Macabeo 2013 (D.O. Cariñena).
Elegí:
-Borrajas salteadas con cocochas de bacalao al pil pil y pimentón de La Vera (un buen plato, tradición aragonesa bien llevada a la actualidad)
-Muslo de pato confitado en salsa de naranja y ñoquis salteados con mantequilla (esperaba algo más, guarnición tosca y textura mejorable de la carne)
-Bizcocho templado de limón con su crema caramelizado de mago y helado de coco (bonita presentación para un agradable postre, solo desentonaba el helado)
El café, cobrado aparte, no fue nada especial.
El personal, algo desigual, se mostró correcto y amable.
Mi impresión fue buena. Se nota que hay muchas ganas de hacer las cosas bien, muy bien. Sugeriría adelgazar un poco las opciones, lo que permitiría mejorar puntos y guarniciones de los platos.
En fin, una buena opción para el menú del día en la capital aragonesa.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Paraninfo Trufé, Zaragoza

En el mismo espacio en el que se situaba mi añorado y maravilloso Paraninfo Flor se encuentra ahora este restaurante.
Tenía ganas de conocer el cambio.
Mesas bien vestidas y copas mejorables.
Continúa la fórmula y parte del personal. Opté por el menú de 17, 72 €. Me tocó un correcto Corona de Aragón Garnacha 2013 (D.O. Cariñena).
Comí:
-Canelón de pollo asado y queso con crujiente de canónigos (relleno algo tosco, el crujiente no estaba, buena salsa)
-Solomillo de cerdo albardado (recomendado por el camarero, nada especial)
-Texturas de chocolate (helado de baja calidad, correcto)
Café, cobrado aparte, agradable.
Personal amable, como siempre.
El mayor problema de este restaurante es el recuerdo que tengo del anterior. Creo que este día tuve poca suerte con lo elegido. No estaba mal, pero tampoco bien.
Seguro que en otra ocasión mejorará mi opinión.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Pato laqueado, Zaragoza

Había oído que era el mejor restaurante chino de Zaragoza así que aproveché un viaje a la ciudad para conocerlo.
Parece que en la ciudad hay otro de parecido nombre, este está en la avenida Gómez Laguna.
Espacio amplio, decoración clásica de restaurante chino sin lujos.
Ofrecen varios menús del día, opté por el "especial de pato" (9,90 €). Bebimos agua.
Allá va:
-Pan de gambas (me gusta, lo confieso)
-Sopa de pato (sabor intenso, no me satisfizo)
-Fideos salteados (bastante agradables)
-Pato laqueado (algo seco pero dado el precio me parece más que aceptable)
No me apetecieron los postres, el café no me gustó.
La casa invita al típico licor de canela.
El personal no fue especialmente amable.
En fin, creo que es algo mejor que otros restaurantes chinos. Nada que ver con los grandes restaurantes de esa comida, pero puede servir para mitigar el síndrome de abstinencia de pato.
Una opción más.


sábado, 13 de diciembre de 2014

Queso Pajarete semicurado de cabra

Realmente a mí lo que me gustaría es saber tanto, y probar tanto, como la gente de Mundoquesos, pero no es así. Solo puedo contar experiencias.
Hoy quiero hablar de un queso especial, de una maravilla accesible.
Yo intento probar muchos quesos a lo largo del año y algunos logran emocionarme, como este. Viene de Cádiz, esa tierra maravillosa, y por supuesto es artesanal.
Se elabora con leche de cabra payoya, la autóctona, y no tiene aditivos.
Textura espectacular y elegancia en boca. Intenso pero elegante sabor y ligeras notas de frutos secos y setas.
La pieza de unos 900 g costó unos 16 €. Muy buen precio.
¿Qué sería de nosotros sin los artesanos que nos ofrecen estos productos? Menos mal que todavía hay gente que se preocupa de ofrecer la mayor calidad posible. He aquí un gran ejemplo.
Probadlo, no lo dudéis...

lunes, 8 de diciembre de 2014

Cutio 2013

Caminaba por zaragoza, vi una enoteca y:
-Cutio 2013 (D.O. Cariñena), monovarietal de garnacha en el que la mitad del vino permanece cuatro meses en barricas de roble francés.
Bonito color rubí, ribete violáceo.
En nariz es elegante, aparecen fresas, cerezas y flores. También cacao y lácteos.
Ya en boca persiste fruta roja madura, que lo envuelve todo. Aparecen tostados y especias. Fácil de beber, goloso. Retrogusto medio.
Costó 5, 40 €. Buena relación calidad-precio.
Buscaba un buen vino, a precio de día normal, para uno de de esos autohomenajes que te alegran la vida y ahí estaba. Mucha fruta en este vino bien hecho.
Por ese precio no es habitual esta expresividad.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Quema, Zaragoza

Llegan ahora unas cuantas entradas sobre restaurantes de la capital aragonesa, el trabajo suele llevarme allí en estas épocas del año. He adelantado esta, me parece importante señalar que el local se ha inaugurado recientemente y está en rodaje. No quiero desubicar al lector y posible cliente.
Situado en el controvertido edificio del IAACC Pablo Serrano, es el nuevo proyecto del chef oscense Carmelo Bosque tras abandonar Paraninfo Flor.
Decoración muy actual, estilo nórdico-industrial (si es que eso fuera posible).
Mesas bien vestidas, copas mejorables.
Se ofrece  un único menú de 30 € más IVA (¡incluyan el impuesto de una vez!). El vino, un agradable Borsao Selección 2013 (D.O. Campo de Borja), está incluido. Existe la opción de pedir otras referencias.
Vamos allá:
-Canelón de parmesano, limón y albahaca (me gustó encontrar notas amargas, buen comienzo)
-Gambas en ceviche, puntas de triguero, rebozuelos y bechamel esponjosa (gran plato, intenso y equilibrado)
-Panceta en adobo oriental, larga cocción, anguila ahumada y ensalada de encurtidos (una de esas preparaciones que recordaré mucho tiempo, espectaculares punto y sabor, muchos matices)
-Pasión royal, pasión sorbete, manzana verde, keffir, hierbabuena y aceite de oliva (de nuevo acierto, interesante)
El café, correcto.
El personal se mostró muy amable.
La cuenta ascendió a 34 €. Adecuado.
Propongo que se puedan degustar más platos en medias raciones, pero el concepto me parece sensacional. Está claro que se busca una cocina contemporánea, del mundo, con contundencia en los sabores. Eso es lo que yo quiero y esa es la línea que deberían marcar.
Se nota muy buena mano en esa cocina.
Habrá que seguir de cerca este restaurante, las distinciones van a ir llegando.
Estoy ansioso por ver la evolución.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Guía Repsol 2015

Temporada de premios, guías y reconocimientos... Hoy, Guía Repsol.
La más generosa de las guías que aquí se comentan ha vuelto a serlo. Lluvia de soles, ese contrasentido, de nuevo. Vaya mi enhorabuena para los galardonados.
Me sorprende el escaso alcance mediático del lanzamiento, quizá sea un mal síntoma.
Anuncian renovada web y app. Habrá que darles una oportunidad.
Yo soy comprador y usuario de la guía, lo cual me ha provocado alegrías y decepciones. Urge la revisión de las zonas menos transitadas y sorprende la inclusión de locales de dudoso valor gastronómico. Lo habitual, vamos...
Veremos si han pulido esas cosas, veremos si esta guía tiene sentido...

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La gastrocroquetería de Chema, Madrid

No sabría decir el motivo por el que tenía ganas de conocer este local, pero ya hacía tiempo...
Espacio pequeño y acogedor, decoración cuidada.
Mesas desnudas, servilletas de papel y copas mejorables.
La carta es sugerente como pocas, no solo hay croquetas, pero estas apetecen. Se ve buen gusto. Pregunté por vinos por copas y me ofrecieron Oveja blanca Moscatel seco 2013 (D.O. Uclés), sorprendente y amplio, y el Oveja tinta Graciano 2013 (D.O. Uclés), también muy interesante. Esto quiero yo cuando pregunto por vinos por copas, que me ofrezcan algo curioso, algo que me remueva.
Llega la comida:
-Cuscús con salmorejo (un muy buen comienzo)
-Ensaladilla rusa con espuma de mayonesa, ahumados y caviar (deliciosa, inesperadamente ligera y muy equilibrada)
-Croqueta de sepia en su tinta gratinada (muy agradable)
-Croqueta de pato con foie (quizá la menos sorprendente)
-Croqueta de sobrasada con chocolate (explosiva combinación)
-Croqueta de gambas al ajillo (la mejor de todas, excepcional)
-Croquetas de tarta de queso con arándanos (otro acierto)
El café también estuvo a la altura.
El personal se mostró amable y capaz.
Esta comida frugal costó 25 €. Adecuado precio.
Opté por las croquetas, pero aquí puedes comer muchas veces y de muchas maneras. Me gustó el sitio y el concepto.
Las mejores notas aparecen con la creatividad, eso suele hablar bien de un cocinero.
Recomendable.


domingo, 30 de noviembre de 2014

StreetXO, Madrid (II)

Ya es fija en mis viajes a Madrid una visita a esa azotea donde vive parte del placer. Casi me da pena que StreetXO vaya a cambiar de ubicación.
Me encanta sentarme en la magnífica barra de la segunda marca del genio David Muñoz. Vuelve esa ilusión del niño que va a abrir un regalo...
Me pedí una Alhambra 1925, ideal para esta comida, y elegí una de las propuestas que no había probado.
-"Sofrito exprés" de chipirones, pasta de gambas y chiles fermentada con taro frito (maravillosa explosión de sabores y matices, picante y ácido, tremendo)
El plato costaba 14 €, correcto.
Y bueno, la misma sensación de felicidad momentánea de siempre.
Alguna compra en el Gourmet Experience Gran Vía y a otra cosa.
Una de las experiencias más agradables que se puedan tener en la capital.

jueves, 27 de noviembre de 2014

La panamericana, Madrid

Otra de las tendencias gastronómicas del momento es América Latina (Perú y México especialmente). En este restaurante se ofrecen esas cocinas y un toque de creatividad. Veamos.
Local estrello, no especialmente acogedor. Me asignaron una mesa alta con banqueta, no es lo ideal.
Caminos de mesa y nefastas copas.
La comida va por los caminos ya descritos. El vino está bastante descuidado, probé una copa de un indeterminado e intrascendente vino tinto con la carne. Antes de eso, el imprescindible pisco sour. Correcto, pero he probado mejores.
Llega la comida:
-Temaki de bienmesabe (buen bocado, la lechuga hace de alga, albahaca y cilantro predominan en el adobo)
-Bloody mary acapulqueño (se sirve como el cóctel, pero también es una especie de ceviche, curioso, agradables los langostinos)
-Parrilla caribeña (pieza de entraña a la parrilla, muy jugosa, con yuca y una deliciosa cebolla)
-Sushi dulce (con dulce de papaya, muy interesante, explosión de sabores en boca, quizá la textura del arroz algo gomosa)
El café no estuvo mal.
El servicio, muy irregular, está comandado por un camarero demasiado persuasivo. Este apartado merece revisión.
La cuenta ascendió a 48 €, excesivo.
Todo bien, nada maravilloso. Lo digo muchas veces, lo que falta es esa sensación, la que lo cambia todo. Y no llegó.
Hubo buenos platos, de eso no hay duda, pero también muchos detalles desatendidos. Y el precio tampoco ayuda a una mejor idea final.
Quizá con una vuelta de tuerca...

domingo, 23 de noviembre de 2014

Michelin 2015

El tema gastronómico del momento, vamos allá...
En este blog he dicho todo ya de lo que pienso de las guías, también que Madrid era la gran ciudad olvidada por la guía roja. Este año no tanto, vamos mejorando...
Me alegro mucho de la segunda para Ángel León, su cocina merece todo mi respeto.
Y me alegro mucho también de esa pequeña lluvia de estrellas de este año. Punto MX es un gran restaurante, esa estrella se pide a gritos. De Álbora solo conocí la barra, pero se leen buenas cosas de ellos. Y la gran sorpresa ha sido Tatau Bistro y su frescura. No conozco el resto de los "premiados".
Gusta ver como la guía se acuerda de formatos atrevidos, de cocinas curiosas.
Sigue habiendo cicatería, pero se intuye un cambio de rumbo.
En definitiva lo de siempre, y como dijo Philippe Regol, ni están todos los que son ni son todos los que están.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Hattori Hanzō, Madrid

¡Nuevo izakaya en Madrid! Hay que ir...
Local céntrico, ideal para transportarse mentalmente a Japón. Puedes sentarte en un yatai o en el suelo, que tiene espacio debajo para los pies.
Sin manteles, servilletas de papel y palillos.
Carta basada en comida callejera japonesa. No esperéis sushi ni nada parecido. ¡Ah! Y de beber, cerveza. Kirin de barril, muy agradable.
Vamos con la comida:
-Edamame (comienzo ideal para esta comida)
-Takoyaki (quizá lo mejor que comí, deliciosos)
-Buta no gyoza (correctas)
-Okonomiyaki (agradable, no levantará en mí las pasiones que levanta este plato en Japón)
-Dorayaki shuriken (mejor de lo esperado, pero tampoco me maravilló)
El café solo no fue tampoco especial.
Lo que sí me gustó fue el servicio del sake ozeki y el propio licor. Cobraron 3,70 y dejaron la preciosa garrafa en la mesa. Confieso que rellené mi vaso.
El personal se mostró amable y atento.
La cuenta ascendió a 33 €. Yendo solo las cuentas son algo mayores, pero lo vi bien.
Disfruté, es como un pequeño viaje. Intentan transmitir autenticidad y creo que lo consiguen, la fusión es para otros...
Este es el típico sitio que visitaría con frecuencia de vivir en Madrid. Diferente, honesto y agradable.
Algunas preparaciones me gustaron más y otras menos, ya se sabe, pero la idea merece mi aprobación.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Pimienta Voatsiperifery

No sabía de su existencia pero su aroma me fascinó... Tuve que comprarla.
Se trata de una pimienta de Madagascar, bastante difícil de recolectar y, por tanto, de encontrar. Yo la descubrí en una feria en el sur de Francia. Costó unos 10 € el bote de 40 g. Eso significa como unas cuatro veces más cara que una buena pimienta, pero vale la pena. Sin duda.
Fragante como ninguna especia que haya olido, con muchos matices, elegante e intensa a la vez. Espectacular.
Esta entrada es solo para deciros que la compréis si os encontráis con ella...

martes, 11 de noviembre de 2014

Yakitoro, Madrid

Tenía muchas ganas de conocer el nuevo espacio del televisivo Alberto Chicote. Hace muchos años de aquella visita a Nodo que tanto dejó en mí...
Local muy actual, pensado para agradar a mayorías. Me gusta, eh, que quede claro.
Nos tocó la mesa que bordea todo el local, no es el mejor sitio pero no había otro.
Sin manteles, útiles orientales y copas mejorables.
La carta es muy variada, se centra en las brochetas pero hay mucho más. Mucho toque asiático bien entendido.
Tras una de esas enormes y placenteras latas de Asahi opté por una botella de un fresco riesling alemán. No recuerdo el nombre, pero creo que solo había uno en carta. Es buena opción.
Llega lo bueno:
-Dados de berenjenas en tempura con miso rojo y pimentón (buena tempura y salsa para comer a kilos, primer acierto)
-Yakibocata de papada ibérica y pepino "David Chang" (abierto homenaje al coreano-americano, especialmente goloso, gran bocado)
-Patatas fritas en tempura con salsa de sésamo tostado (parece mentira que no estuvieran ya inventadas, deliciosas)
-Tuétano de ternera asado y caramelizado con lascas de atún seco (cuidado, estamos ante un platazo, ante una maravilla, ¡qué matices aporta el katsuobushi encima del tuétano!)
-Langostino con mayonesa de coco (no hay foto, muy buena salsa)
-Cordero marinado en yogur y hierbas, asado y bien tostado (algo seco, de poco interés)
-Helado de fresa y wasabi, crema de chocolate y galleta de jengibre (no acabo de ver lo acertado de la combinación)
-Helado de vainilla, aceite de oliva, jengibre y crackers de avellana (mejor que el anterior pero tampoco me satisfizo del todo)
No tomé café.
El personal anduvo algo irregular, pero suficientemente atento.
La cuenta ascendió a 35 € por persona, correcto.
Encontré lo que vine a buscar, cocina divertida, toques asiáticos y buen ambiente. La impresión fue buena, casi todo me gustó y veo esta cocina apta para muchos posibles comensales. Muy indicado, a mi juicio, para neófitos en temas orientales.
Me gustó también ver al propio Chicote ultimar salsas y presentaciones, además de compartir un rato con los clientes.
En fin, que me gustó, que volveré...

domingo, 9 de noviembre de 2014

Carlos y la segunda temporada de Top Chef

Ya dije que Top Chef me gustaba pese a los evidentes peajes, ¿cómo no iba a hacerlo?
La pérdida de Ángel León fue un duro golpe, pero Yayo Daporta, cuya cocina conocí en 2010, intenta llenar el hueco del gaditano. Buen fichaje.
Tengo la sensación de que en esta edición se están yendo a casa grandes cocineros y de que, en ocasiones, se quedan otros peores. Cosas de cupos, supongo. Peajes al fin y al cabo.
Confieso que Carlos Medina es mi favorito. Con sus excesos, con sus errores y con su ego desmedido, con todo... Le faltan conocimientos, como a todos, y necesita pulir su cocina, como todos también. Además es un filón televisivo, un tipo que no se calla y que ejerce de antihéroe sin dudarlo un segundo. A mí me gustan los cocineros valientes, los que asumen riesgos, por eso creo que es candidato al triunfo final. Eso sí, dudo mucho que eso ocurra, ¿en la televisión de masas puede un antihéroe ganar al héroe?
También aplaudo que muestren al gran público ingredientes como anguilas, cabezas de atún, lubinas de estero... Bueno para todos.
Eso sí, por favor, la hora del final de la emisión es equivocada. Muchas personas se pierden lo más interesante de cada semana, imagino... ¿Dos días de emisión?

martes, 4 de noviembre de 2014

La buena vida, Madrid

Tengo un amigo con el que suelo comer en Madrid. Sabe apreciar una buena mesa, pero más todavía una buena conversación. Por eso eligió este acogedor restaurante.
Sala pequeña, bonita y cómoda. Sensación de ser un invitado en casa de unos amigos.
Mesas bien vestidas y copas muy adecuadas.
La corta carta está basada en productos de temporada y en clásicos de la casa. La carta de vinos es sugerente. Opté por un Domaine René Bouvier Bourgogne Pinot Noir Le Chapitre Suivant 2011 (Bourgogne A.O.C.), muy frutal y sabroso.
Comimos:
-Pan y "mojes" (una agradable manera de comenzar)
-Mejillones al curry (producto algo irregular, salsa genial, para comer a cucharadas)
-Steak tartare (elaborado en cocina, se dio a probar, alegre como a mí me gusta, también magníficas las patatas)
-Tres atunes (en sashimi, a la plancha con sésamo y en tartar, todo bueno sin llegar a la excelencia, quizá destacaría el sometido a calor)
-Tarta de queso (absolutamente espectacular, de las mejores que he probado en mi vida)
El café estuvo a buen nivel y el gin tonic posterior también.
El trato fue muy cercano y amable.
Mi amigo se ocupó también de la cuenta.
Vi que aquí se maneja la caza, las setas, los pescados de temporada... La propuesta es especialmente llamativa, lo mejor del momento y bien tratado. También se cuela en esta cocina algo de creatividad y de influencias asiáticas.
Es cierto que yo esperaba más de algunas de las cosas probadas, pero bueno...
Sitio ideal para una comida tranquila, con sobremesa, con cosas que contarte. En esos fogones hay capacidad, eso se ve enseguida, pero lo más destacable fueron las ganas de agradar.
Ah, y la tarta de queso, que eso son palabras mayores...