lunes, 31 de marzo de 2014

Al trapo, Madrid

Paco Morales es uno de esos chefs llamados a liderar la cocina de este país y no habíamos coincidido todavía. Mientras prepara desembarco en Córdoba  se dedica a cocinar en este restaurante madrileño. De hecho este día estaba ahí al pie del cañón.
Trata de ser un sitio de cocina informal, de los que tratan de que te diviertas y te sorprendas.
Local rabiosamente actual. Madera, azules, diseño escandinavo... Esto sí que me gusta.
Mesas desnudas y servilletas de celulosa imitando a tela. Buenas copas.
Carta apetecible a más no poder, me detendría en cada propuesta... Pedí probar las máximas preparaciones posibles y accedieron muy amablemente a las medias raciones.
En el apartado enológico observé interesantes opciones a precios algo elevados. Opté por copas, sección que recomiendo incrementar. Probé Fino Especial La Panesa  (D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda), una maravilla de esas medianamente accesibles, ¡qué vino!, Viñas del Cámbrico 2011 (D.O. Sierra de Salamanca), pequeña decepción, y 4 Monos 2011 (D.O. Vinos de Madrid), intenso y estructurado.
Vamos con lo sólido:
-Fuet ibérico de Carrasco y pan con polvo de tomate y aceite (gran producto, aperitivo curioso)
-Aireados de tortilla española con pimiento verde y anchoa (más sorprendente que bueno, pero correcto al fin y al cabo)
-Croissant de centolla y mahonesa de kimchi (bueno, bueno, este es uno de los platos del año, no tengo dudas, para comerte una docena, tanto la crema como la masa con el polvo de yogur hacen un bocado excepcional)
-Vieira en sartén con salsifis crudo, coles de Bruselas y haba tonka (plato de los difíciles, de los que te sugieren, juega con amargos y dulces, la sopita me ofrece alguna duda)
-Paloma torcaz con pasta udon, hongos y salsa de ostras (dejad lo que estáis haciendo e id a probar este platazo, hasta bonito me parece, ¡puro espectáculo!)
-Bizcocho molasses, helado de plátano caramelizado, crumble de café y granizado de ron (bueno, pero no al nivel de lo salado)
-Algodón de coco, cacao y galleta (a modo de petit four, una pequeña delicia)
El café, cobrado a precio de oro, merece elogios.
Del personal solo puedo hablar bien, especialmente bien. Este es uno de esos sitios de los que sales feliz solo por el trato recibido.
La cuenta ascendió a los 50 €. Quizá se deba revisar algún precio de lo líquido. De la paloma se cobró media ración pese a sacarla entera.
En las sensaciones tras cada plato está el balance final, la alegría. Esto es lo que yo busco en los restaurantes, sorpresa, emoción, sabor, criterio, concepto... Y aquí está, Paco y su equipo lo han logrado.
Puro centro de Madrid y todo este despliegue, no hay opción de que no funcione.
Solo espero que esto no sea efímero, que me dé tiempo a volver, a llevar a quien quiero llevar...

jueves, 27 de marzo de 2014

StreetXO, Madrid

No pude resistirme y volví a ese puesto callejero de una noble azotea madrileña.
Digo de nuevo que el espacio en sí me encanta y además está este pequeño oasis del sabor auténtico, un placer.
Me senté en la barra nada más abrir. Podría estar todo un poco más recogido, pero bueno...
Una Alhambra 1925 magnífica y a esperar un par de platos...
Aquí están:
-Gambas x gambas x gambas x gambas x gambas = Gambas a la quinta potencia (un absoluto escándalo, cinco preparaciones con crustáceos a cual mejor, para comerlo en mis mejores sueños)
-Sándwich club al vapor. Huevo frito de codorniz. Shichimi-togarashi (muy fresco e interesante, explosión de sabores)
Algo menos de 20 € costó esta fiesta. En mi caso fue un aperitivo pero puede ser hasta una comida ligera.
Es muy difícil ponerle palabras a esta cocina. Creo que ya está todo dicho.
Apuntadme en la lista de defensores acérrimos de esta propuesta, solo tengo ganas de volver.

martes, 25 de marzo de 2014

Iñaki con David Muñoz

Sonaba genial y así ha sido...
Iñaki Gabilondo entrevista a David Muñoz y el resultado es cincuenta minutos que se hacen cortos, un cocinero (y la persona que va dentro) en estado de gracia, un tipo que destila pasión...
Hay que verlo.


domingo, 23 de marzo de 2014

Banzai, Madrid

Hoy toca japo.
Banzai tiene dos locales en Madrid (la experiencia es en el de Espíritu Santo, en Malasaña). Se antoja como una buena opción dentro de la cocina de ese país, precio medio y buen nivel. Allá voy.
Local actual, algo incómodo.
Mantel individual de papel, útiles orientales.
Se ofrece cocina japonesa con algún mínimo toque de fusión y/o creatividad.
No bebí vino, me decanté por cerveza, esta vez la siempre interesante Sapporo.
Llega la cena:
-Aperitivo (un correcto roll)
-Tempura tigre (media ración, ya un clásico, tempura de dados de langostino con salsa cremosa, delicioso)
-Nigiri de lomo de buey con crujiente de ajo (esperaba una carne con más sabor, agradable)
-Temaki de anguila y aguacate (uno de esos básicos que no suele fallar, muy bueno)
-Nigiri de toro (temía decepcionarme pero no, un absoluto espectáculo, ¡qué textura!)
El café final no estuvo a la altura.
La cuenta ascendió a 37 €, solo creo que las cervezas no se deberían cobrar a 4 €, el resto lo veo adecuado.
En fin, un buen japonés. Falta algún detalle, claro, pero eso vale dinero.
La comida japonesa es una de mis grandes debilidades y este restaurante sació mis ganas, eso es buena señal. 
La vida es lo que ocurre entre nigiri de toro y nigiri de toro...

miércoles, 19 de marzo de 2014

Marboré 2006

Gran tinto para hoy:
-Marboré 2006 (D.O. Somontano), coupage de varias variedades tintas entre las que sobresalen tempranillo, cabernet sauvignon y merlot. 18 meses en barrica de roble.
Bonito color cereza, ribete granate.
En nariz destacan frutas negras en confitura, especias, balsámicos, caramelo y tostados. Armonía y elegancia.
En boca sigue el buen nivel. Aparecen notas de fruta madura y especias. Retrogusto potente y largo.
Cuesta unos 18 € pero vale mucho más.
Un gran tinto, un gran vino. De esta zona siempre se espera lo mejor, de este vino más. Tan recomendable como luchar por lo que quieres.

domingo, 16 de marzo de 2014

Triciclo, Madrid

Triciclo es uno de esos lugares que rara y sabiamente han sabido aunar estar de moda y dar bien de comer. O eso dicen de él. A ver.
Barrio de las Letras, decoración minimalista, maderas y metales reciclados, moderneces varias y cartas que requieren un lavado de cara.
Mesas desnudas, servilletas de hilo y buenas copas.
Las propuestas son variadas, raciones completas, medias o incluso tercios. Esto último es ideal si vas solo, como era mi caso. Muy apetecible.
Carta de vinos algo corta, pero con buenas ideas. Bebí copas, una del buen fino La Janda (D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda), otra de Habla del silencio 2011 (D.O. Extremadura) que siempre cumple y otra del sorprendente dulce francés Château Cousteau 2010 (Cadillac A.O.C.).
Llega la comida:
-Patatas fritas caseras (una de esas delicias sencillas, aplausos)
-Gambas, shiso y mango (para comer con la mano y mancharse, delicioso)
-Cigala gorda asada y ahumada con té (gran bocado, el delicado toque del té la hace muy especial)
-Alcachofas, vieira, foie gras y trufa (la salsa de foie lo une todo y la trufa lo eleva, exquisito)
-Nuestro steak tartare con huevas y huevos (uno de los mejores que he probado, sin más)
-Lomo de ciervo asado con cuscús de setas y especias (un conjunto impecable, buen punto de la carne y un maravilloso cuscús)
-Pan, aceite y chocolate (y naranja, buen postre, correcto)
El café, correcto.
El personal se mostró especialmente amable y complaciente, incluso llamándome por mi nombre. No obstante creo que algunos de los efectivos están faltos de rodaje.
El precio llegó a los 47 €, adecuado.
Pues oye, un placer viajar en este Triciclo. Se nota muy buena mano en esos fogones, cocina vivida y viajada, preparaciones que buscan la excelencia desde la simplicidad. Éxito asegurado.
Entiendo todas y cada una de las buenas críticas a este sitio.
Ojalá todas las modas fueran como esta.

jueves, 13 de marzo de 2014

Yokaloka, Madrid

Sabía que existía este puesto de comida japonesa en el Mercado de Antón Martín, con lo cual contemplaba la posibilidad de probar aunque solo fuera un nigiri. Y claro, no pude resistirme.
Me sirvieron nabo coreano mientras esperaba, estaba bueno. Detallazo.
Intenso sabor a trufa en el nigiri, muy buen pescado. Nivel.
Y 2,10 € la pieza, precio correcto.
También venden algún producto nipón para casa.
Hay un par de barras y unas cuantas mesas, no lo duden, vayan y disfruten...

jueves, 6 de marzo de 2014

La gran comilona

Estamos ante una película excesiva, transgresora entonces y ahora, de esas que llaman "de culto"...
No la había visto hasta ahora, me interesaba poco, la verdad... Y después de verla tengo una sensación ambigua, por un lado veo cierto interés, por otro me parece totalmente prescindible.
No voy a entrar del todo en su argumento pero la comida y el sexo centran el exceso, de ahí su poder escandalizador. Se me ocurren, eso sí, mejores ejemplos en ambas facetas.
Solo veo en su originalidad y en sus actores algo de interés, pero no me parece suficiente. Azcona tiene muchos guiones mejores.
En el apartado gastronómico tampoco destaca del todo, esperaba más... Las buenas referencias a la comida se ven superadas por lo escatológico.
Y eso que el punto de partida parece genial...

lunes, 3 de marzo de 2014

Quimiofobias variadas

Desengañaos, la vida es química, todo es por ella, nada sin ella. El miedo irracional a lo químico, a lo que no ha estado siempre ahí debe de ser tremendamente humano, pero no nos ayuda nada. Como en todos los campos, la mentira va más rápida que la verdad.
Sorprende gratamente encontrarse en la red con artículos como este de Mikel López Iturriaga que, a sabiendas de que se tendrá que enfrentar con las hordas quimiófobas, se atreve con la divulgación. El blog de J.M.Mulet es ya un gran clásico de la materia, quizá el más conocido y el más certero de todos. Y hay más, no creáis.
La divulgación científica es un campo muy estéril, pero se debe insistir. Los prejuicios y la ignorancia son muy poderosos, mas nunca invencibles.
A mi juicio la comida nunca ha estado tan vigilada y regulada como ahora, lo cual me lleva a pensar que los controles sanitarios son exquisitos. Quizá comer nunca fue tan sano como hoy.
Una de las cosas que más me sorprende es que la misma persona que no come atún por miedo al mercurio se crea que la dieta de moda le va a adelgazar, qué mundo este.
Sed escépticos, informaos, comed y disfrutad...

sábado, 1 de marzo de 2014

Bal D'O, Zaragoza

Día de compras en la capital aragonesa.
Los centros comerciales no suelen ser aptos para gourmets pero este caso prometía. Sucursal de un buen restaurante zaragozano (en el que estuve y lo conté).
Local agradable, decoración étnica.
El menú del día cuesta 12,95 € e incluye una copa de vino. Primera decepción, la copa llegó sin presentación alguna, no sé que vino bebí pero tampoco podría aplaudirlo mucho.
Vamos allá:
-Pasta con salsa de queso y rúcula (pasta bien cocida, no deja de ser un plato algo anodino)
-Presa ibérica con puré de berenjena (correcta carne aunque poco limpia de grasa, buen plato)
-Tarta de queso fresco (esperaba otra cosa, nada especial)
Café Nespresso para acabar, algo que tampoco me entusiasma. Se cobró aparte.
Lo cierto es que esperaba más, tampoco mucho más, pero sí algo más. Se ve algo diferente, más que uno de esos menús sin nada que ofrecer pero tampoco cambia el concepto.
Pese a todo es la opción más interesante de las que vi en Puerto Venecia, el centro comercial en el que se encuentra.