martes, 27 de diciembre de 2016

El origen, Huesca

Día de trabajo en Huesca, algo habrá que comer. No conozco este restaurante pero parece interesante, veamos.
Sala algo impersonal y mesas demasiado juntas.
Mantelería de tela y copas mejorables.
Cocina de temporada, de proximidad y con cierta originalidad es la propuesta de la casa. El menú del día, a 17 €, lo demuestra. Incluye vino, en este caso un Bespén Tinto 2015 (D.O. Somontano) que no me satisfizo.
Llega la comida:
-Arroz Brazal cremoso de verduritas ecológicas y pularda de Poleñino (muy sabroso y en un buen punto de cocción,  la pularda estaba deliciosa, solo pediría que se desmigara y se mezclara con el arroz)
-Tacos de atún jugoso, mahonesa de kimchi, alga wakame y vinagreta de hortalizas (buen conjunto, aunque algo tímido el uso de especias)
-Borracho de brandy, sopa de chocolate blanco y cremoso de cacao (rico cremoso, el resto más anodino)
Un buen café cerró la comida.
El personal se mostró correcto.
La cuenta ascendió a unos 19 € por persona.
Me gustó bastante, la verdad. Cocina de verdad en un menú del día, esa rara avis.
Ese mimo al producto y ese saber hacer dan buenos resultados, eso evidencian sus platos. A ver si otro día puedo probar otras opciones.
Bien.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Cook Fiction, Huesca

Me hablan de un nuevo bar interesante en Huesca, así que aprovecho la visita para probarlo.
Local pequeño e incómodo. Mesas altas y barras.
Servilletas de papel y copas mejorables.
Carta muy ecléctica y apetecible. La idea es compartir las raciones, económicas y cortas. Los vinos se anuncian en pizarra, optamos por un Garnacha Centenaria 2014 (D.O. Campo de Borja), que siempre es una buena idea, y un Particular 2014 (D.O. Cariñena), que no me apasionó.
Llega lo sólido:
-Vieira en salmuera (con huevas y un buen aceite, muy delicado)
-Pulpo con pepino y kimchi (equilibrado, me gustó el kimchi base en la preparación)
-Gyozas de longaniza (algo toscas, pero ricas)
-Nuestro steak tartar (acabado con un soplete en mesa que derrite una mantequilla, curioso pero nada especial)
-Bao de cerdo especiado (masa correosa pero agradable relleno)
-Entrécula thai (uno de los bocados de la noche, muy bien hecho, carne excelente y una buena salsa a la que yo añadiría picante)
-Callos de ternera (anodinos, esperaba más)
-Arroz con leche (las croquetas en las que se presenta están demasiado secas, pero la leche es impresionante)
-Esponjoso de chocolate negro con toffee y helado (agradable postre)
El café cumplió.
El personal es desigual pero voluntarioso.
Pagamos 22 € por persona. Bien.
Aplaudo especialmente el concepto y las ganas. Un poco más de valentía en los platos elevaría la sensación final, pero se ven maneras.
Habrá que seguirle la pista.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Novodabo, Zaragoza (II)

Nueva comida en este restaurante zaragozano que visité hace justo un año y que me dejó buenas impresiones.
Ningún cambio aparente.
Pedí otra vez el menú del día y me sirvieron el mismo vino Nietro tinto 2015 (D.O. Calatayud), que sigue muy correcto.
Comimos:
-Servicio de panes y aceite (fantástico pan y aceite algo plano de variedad koroneiki del Bajo Aragón)
-Oliva negra, anchoa y parmesano (agradable)
-Ferrero Rocher de foie (deliciosa combinación del fruto seco, el chocolate y el foie, lo veo mejor como prepostre que como aperitivo)
-Falsa cerveza de manzana y jengibre (refrescante y equilibrada)
-Alubias verdinas con centollo (grandísimo fondo y mejor centollo guisado, pero cocción algo irregular de las verdinas)
-Tataki de atún rojo con soja y albahaca (tratamiento adecuado para un producto no tan noble como cabría esperar)
-Sopa de chocolate Ocumare con helado de plátano y vainilla (postre superlativo, cremoso de un tremendo chocolate y un helado increíble, sentí mucho que se acabara)
Aunque llegaron demasiado tarde se sirvieron unos petit fours con el café. Bien.
El personal se mostró amable.
Pagamos 36 € por persona.
Las sensaciones, siendo satisfactorias, fueron algo peores que en mi anterior comida. Aun así mantengo la buena nota.
Esta casa tiene potencial, no hay duda.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Tatau Bistró, Huesca (III)

De nuevo Tatau, de nuevo ganas...
Nada ha cambiado, la mudanza se retrasa, así que no me detendré en descripciones.
Esta vez tocó barra.
Los vinos por copas van cambiando, probamos el fantástico Ànima Negra ÀN/2 2014 (V.T. Mallorca), el divertido MMM 2014 (D.O. Jumilla), el voluminoso Parcela 5 2011 (D.O.Ca. Rioja) y el gran Leonor Palo Cortado (D.O. Jeréz-Xérès-Sherry).
Cenamos:
-Patatas bravas (las tienen, ahora sí, imbatibles)
-Suquet de bogavante (espectacular intensidad del fondo, gran punto del marisco y un conjunto maravilloso)
-Lechecillas de ternasco (con chalota en varias preparaciones, impresionante textura de la pieza, platazo)
-Cochinillo crujiente y meloso (esta vez con acelga y un raviolo de la misma con queso azul, también así es un éxito pero creo que lo sobraba tostado)
-Honey bunny (algo anodino, el helado de miel y la gelatina de amaretto elevan el postre)
-Torrija (como siempre tremenda)
El café, de La Pantera, es magnífico.
El personal anduvo amable y voluntarioso.
Pagamos 35 € por persona.
Nada nuevo que añadir, aunque en cada visita veo esta casa más afinada, más redonda.
Ya tengo ganas de volver, ya sea en este local o en el nuevo.
Adelante.

martes, 13 de diciembre de 2016

Marfi Chardonnay di Puglia 2014

Blanco italiano para hoy:
-Marfi Chardonnay di Puglia 2014 (I.G.P. Puglia), monovarietal de chardonnay con estancia en aluminio.
Color amarillo pajizo tenue.
Nariz elegante con notas de piña, flores blancas y otras frutas tropicales. Complejo y de buena intensidad.
En boca es fresco y untuoso y revela mucha fruta tropical madura.
Costó unos adecuados 6 €.
Pues bien, me ha gustado. No esperaba mucho pero ha cumplido, la verdad. Muy correcto.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Carballeira, Lleida

Llevaba un tiempo sin ir a una de esas marisquerías de toda la vida, de las de salas nobles y clientela con ínfulas. No es mi ambiente pero me gusta vivirlo de vez en cuando.
El restaurante está situado a unos pocos metros del núcleo urbano de Lleida.
Sala amplia, con mucha madera y algo anclada en otros tiempos.
Mesa cómoda y bien vestida, copas correctas. En cada una tenemos una botella pequeña y sin abrir del buen aceite de oliva virgen extra Baró de Maials (D.O.P. Les Garrigues), detalle que aplaudo.
La carta se centra en pescados y mariscos y cocina clásica. Hay también dos menús, a 45 y 60 € sin vino. Elegimos el primero de ellos.
La carta de vinos no es muy larga y los precios son elevados. Escogí el complejo e interesante blanco Auzells 2014 (D.O. Costers del Segre).
Vamos allá:
-Perdiz con alcachofas (y salsa de pimienta verde, muy bueno pero como aperitivo no lo veo...)
-Salpicón de langostinos de Sant Carles (delicado y con gran protagonismo de los espectaculares langostinos)
-Crema de mariscos (potente y deliciosa, yo le añadiría un topping que permitiera cambiar textura y sabor en la degustación)
-Calamares a la plancha (buenos pero algo bajos de intensidad, textura agradable)
-Ravioli de setas y marisco (quizá lo mejor del menú, relleno elegante  y buen equilibrio, platazo)
-Rape en tempura con sésamo caramelizado (increíble pieza tratada con tino, cocción nacarada, con adecuados contrastes, aunque yo reduciría el dulce...)
-Deconstrucción de tatin de manzana con helado de vainilla (obviando el barroco emplatado es un exquisito postre, sorprendente trufa y muy buenos matices)
Buen café acompañado de almendras garrapiñadas y medio financier para acabar.
El personal se mostró amable.
Pagamos unos excesivos 60 € por persona.
Lo cierto es que manejan gran producto y saben como hacerlo, que es lo más importante. Una actualización de conceptos elevaría el resultado final, eso sí.
Precios poco amistosos, barroquismo y ese evidente anacronismo son los "vicios de marisquería" de este local, desde aquí les invito a superarlos aunque a su clientela no deben incomodarle.
Con todo y con eso me quedo con lo bueno, se come bien...

martes, 6 de diciembre de 2016

Tandem 2012

Todo lo exótico que puede llegar a ser este mundo:
-Tandem 2012 (zona de Meknès, Marruecos), monovarietal de syrah con una parte del vino base en roble francés.
Color rojo picota con ribete violáceo. Capa media.
En nariz presenta mucha fruta roja madura y flores, también trufa negra y pimienta. Muy interesante.
En boca persisten la fruta y las especias. Fresco y con muy buena acidez. Retrogusto largo.
Costó unos correctos 15 €.
Un vino sabroso y equilibrado en el que Alain Graillot demuestra su saber hacer. Me ha gustado mucho, la verdad.
Un placer.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La Garnacha, Zaragoza

Día de trabajo en Zaragoza, toca menú del día en un asador. Veamos.
Local decorado con motivos de vino y líneas clásicas. No es mi estilo. Mucha gente.
Mesas bien separadas, manteles de tela y copas pésimas.
Menú a 12,60 €, que incluye un mejorable Crucillón 2015 (D.O. Campo de Borja), y que parece apetecible.
Comí:
-Alubias blancas a la marinera con calamares y gambas (plato totalmente fallido, anodino, pasado de cocción y con producto de poco interés)
-Presa ibérica a la brasa con patatas gajo (espectacular carne que hubiera preferido se acompañara de patatas fritas no sacadas de una bolsa de congelados)
 -Tarta de queso (buena pero empeorada por ese sirope rojo que debería prohibirse)
No tomé café.
El personal fue amable.
Lo único destacable fue la carne, quizá lo esperado en un asador, pero el resto deja mucho que desear. Me quedaron pocas ganas de volver, la verdad...
Creo que en esa zona hay mejores opciones.